Baloncesto. Leb ORO
LLORENÇ MORRO. INCA.
Joan Riera volvió al Palau de Inca con una mejor versión de la que recuerda el público inquer antes de su marcha al Estudiantes el pasado 26 de marzo. Entonces el jugador se iba para debutar en la ACB con la etiqueta de ´mejor base de la LEB Oro´. En su despedida extraoficial Riera anotó 17 puntos con una serie de 5 de 8 en triples ante el Clínicas Rincón, asegurando la permanencia inquera.
El pasado viernes el 10 mallorquín guió la victoria de los suyos con sus 25 puntos y su aparición en momentos clave liderando los parciales que sacaron al Ourense de sus casillas. Una versión mejorada del 10 mallorquín que se fue el ´Estu´.
Entre esas dos fechas un paso por la ACB que "me ha hecho reflexionar y disfrutar mucho más del baloncesto", asegura el base a este diario. "La verdad es que esta experiencia, además de las que anteriormente he vivido, ha aportado mucha seguridad a mi juego; el viernes tuve una gran sensación del control", reconoce. "He vuelto a Mallorca y la base es la misma, todos sabemos a qué jugamos y lo que espera Xavi Sastre de nosotros, ahora vamos a trabajar para acabar de integrar a los nuevos y ofrecer un buen baloncesto", analiza.
Con 25 puntos, Joan Riera ha sido el segundo mejor anotador de la jornada, sólo superado por los 28 de Álex Urtasun (León). Una clasificación en la que aparece Miki Servera del Clínicas Rincón, que con 20 puntos fue el cuarto de la jornada. Urtasun y Riera encabezan la clasificación de anotadores con claro sabor y dominio de los nacionales. Riera no se extraña de esta situación: "Ahora que hay poco dinero muchos equipos han mirado al mercado nacional y se sorprenden del resultado. Personalmente creo que son muchos los jugadores que hubiesen explotado antes si se les hubiera dado la oportunidad", asegura. El director de juego mallorquín presentó una tarjeta de 25 puntos con 5 de 6 en tiros dobles, 4 de 10 en triples y 3 de 4 en libres, dio 2 asistencias y recibió 5 faltas.
esto le llega tras vivir una pretemporada accidentada, con una rotura de fibras que le obligó a estar tres semanas parado. "Llegué al primer partido en Vigo con dos entrenamientos pero las cosas van saliendo con ganas e ilusión".
y el sentirme en casa ayudan mucho", reconoce.