R.C.D. Mallorca. Institucional
JAUME BAUZÀ. PALMA.
A grandes males, grandes remedios. El Real Mallorca ha puesto a disposición de los socios entradas a precio de saldo para intentar que que Son Moix se llene el próximo domingo en la visita del Getafe. Las localidades se pondrán a la venta con una rebaja de hasta un ochenta por ciento de descuento. Esto se traduce en precios que oscilan entre los cinco euros para ver el partido en uno de los dos fondos y los quince que costará presenciarlo en tribuna cubierta, en el caso de los adultos. Un verdadero chollo.
La iniciativa parte de los responsables del club, hartos de que cada domingo Son Moix se asemeje a un cementerio. El Mallorca ha decidido atacar el problema por el bolsillo de una afición muy poco receptiva a los mensajes de petición de apoyo que casi a diario lanzan el entrenador y los futbolistas.
El Mallorca permanece invicto en casa –cuenta sus tres partidos por victorias y sin encajar gol– pero estos números no han servido para romper la tendencia a la baja en cuanto al número de espectadores en el Ono. La mejor entrada esta temporada se produjo en el último encuentro de Liga ante el Valladolid, con 12.190 espectadores. Los choque de Xerez y Tenerife reunieron a poco más de 11.000 aficionados. Estas cifras revelan que apenas van al campo los socios, unos doce mil.
En principio esta iniciativa no tendrá continuidad más allá del partido contra el Getafe, aunque el club no descarta aplicar nuevos descuentos en momentos puntuales de la temporada. En anteriores campañas se habían puesto en marcha medidas similares para atajar la escasa afluencia de aficionados a Son Moix. Lo sorprendente esta temporada es que el club haya decidido hacerlo en la séptima jornada, un hecho que pone de relieve la preocupación de la propiedad por el frío ambiente con el que se encuentra el equipo en su estadio.
La afluencia de espectadores ha ido cayendo en picado desde que el Mallorca lograra el ascenso hace trece años. Lejos quedan cifras de asistencia que rondaban los 20.000 espectadores en las primeras campañas del equipo en Primera División.
El precedente
Mateu Alemany intentó poner remedio a esta situación a partir de la segunda vuelta del año pasado, con el equipo en una situación crítica. El andritxol regaló tres mil entradas a los socios y peñistas en casi todos los partidos que los bermellones disputaron en Son Moix, con lo que se lograron entradas superiores a los 16.000 espectadores.