Olimpismo. Designación Frustrada
JESÚS G. BECERRIL. COPENHAGUE.
Río de Janeiro hizo valer su argumento de que "ha llegado la hora" de que un país sudamericano organice unos Juegos Olímpicos y la asamblea del Comité Olímpico Internacional (COI), reunida en la ciudad danesa de Copenhague, eligió la capital brasileña para acoger los de 2016, tras imponerse a Madrid en la final, por 66-32.
Así, la corazonada de la candidatura madrileña se rompió en mil trozos y por segunda asamblea consecutiva de selección del COI vio como el proyecto lanzado por el alcalde Alberto Ruiz Gallardón se estrellaba frente a argumentos ajenos a los relativos a la capacidad de organización deportiva.
La candidatura de Madrid fue la única que aguantó hasta el final los deseos de cambio de los integrantes del COI, sensibles al proyecto de una candidatura que ha jugado la baza de acoger por primera vez unos Juegos Olímpicos y de un país emergente, cada vez más sólido desde el punto de vista económico y político.
Y es que la candidatura de Río se benefició de la imagen de su presidente Lula da Silva como reconocido líder internacional y de la perspectiva de crecimiento de un país con 191 millones de habitantes que en los últimos años ha progresado de manera notable y que aspira en 2016 a ser la quinta economía mundial.
Río ganó en la ronda final a Madrid , después que en la primera ronda fuera la capital española la que se impusiera, con la eliminación de Chicago, pero ya en la segunda, cuando cayó Tokio, los cariocas tomaron ventaja.
Organizadora de los Juegos Panamericanos en 2007 y del Mundial de Fútbol 2014, Río convenció al COI con la idea de que Brasil está preparado para asumir la mayor cita deportiva internacional, incluso en el terreno de la seguridad.
Un emocionado presidente Lula –quien lloró varios minutos antes de ofrecer su valoración– agradeció la decisión del COI y añadió: "Brasil necesitaba esta oportunidad y merecía estos Juegos".
El éxito de Río deja en un papel secundario el proyecto de Madrid, bien apreciado por el COI, aunque al final se demostró que el hecho de que los Juegos de 2012 se celebren en Londres ha perjudicado sus aspiraciones, dado que se antojaba difícil que Europa acogiera dos olimpiadas consecutivas.
Brasil hizo bandera de ser la representación de toda Sudamérica, lo que también dejó sin fuerza el temido ´efecto Obama´, la presencia en Copenhague del presidente estadounidense cuya ciudad, Chicago, fue sorprendentemente eliminada en primera ronda. La vena emotiva de la presentación de Chicago no convenció al COI, mientras que Tokio no pudo persuadir a los electores con su proyecto que quería poner a los atletas en el centro del todo.
Pesar por la derrota
Los miembros de la candidatura de Madrid y representantes de la política española aceptaron la derrota ante Río de Janeiro pero no pudieron ocultar su pesar. "Ahora es una gran decepción. Hicimos un gran trabajo. Haber llegado a la final lo disfrutaremos en diez días", señaló con ojos llorosos Mercedes Coghen, consejera delegada de la capital madrileña. "Han conseguido llevar lo que ya tocaba, los Juegos a Sudamérica", añadió.
El secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, recalcó "la tristeza y decepción" por haberse quedado a las puertas del sueño olímpico, sobre todo por contar "con una candidatura ganadora" como la de Madrid que no pudo con Río de Janeiro.