La cúpula directiva del Real Mallorca se desplazó ayer a Son Bibiloni para presenciar unos minutos el entrenamiento del primer equipo. El propietario del club, Javier Martí Mingarro; el consejero delegado, Javier Martí Asensio; el presidente de la entidad, Tomeu Vidal; y el vicepresidente segundo y accionista José Miguel García –que guió al grupo por las instalaciones de la Ciudad Deportiva–, quisieron mostrar una imagen de unidad y expresar con este gesto su apoyo a los futbolistas de la plantilla bermellona. Es la primera vez que Martí Mingarro presenciaba un entrenamiento del equipo desde que se hizo con la propiedad de la institución.
La visita cogió por sorpresa a Gregorio Manzano, que intercambió un gélido saludo con el consejero delegado. "Nos hemos saludado y ya está. No hemos hablado de nada porque al acabar el entrenamiento me he ido al vestuario", explicó ayer Gregorio Manzano en rueda de prensa. "Me ha sorprendido que vinieran, pero bienvenidos sean", añadió el preparador andaluz. El secretario técnico, Nando Pons no estuvo entre la comitiva.
Por otro lado, Manzano ha recuperado a todos los futbolistas afectados por molestias para el partido del próximo domingo contra el Valladolid. A falta de saber cuál será la evolución de Dudu Aouate, el técnico tiene disponible a toda la plantilla.