GABRIEL FORTEZA
1. Experimento insípido.
Demasiados cambios en el once titular desconcertaron al equipo que en ningún momento entró en juego, y parecía más un partido de la primera vuelta de la pasada temporada. El Sevilla golpeó dos veces y resultó suficiente porque el resto fue un trámite.
2. En función del rival
Entiendo que haya partidos en momentos determinados y ante rivales muy concretos (Madrid y Barça, y no siempre) en los que se juega en función del rival. Pero creo que ayer ése no era el mejor argumento. Seis cambios fueron excesivos.
3. Y ahora el Valladolid.
Pero el fútbol castiga y premia a partes iguales. Si ahora vuelven los cambios y se le gana al Valladolid se considerará oportuna la rotación de futbolistas y se dirá que perder en Sevilla siempre entra en los cálculos.