ALEJANDRO VIDAL
¡Y menos mal que el partido es en Sevilla! Porque el fútbol vuelve a quedar relegado a un segundo plano ante la dimensión del ´ERE´ que ha aplicado Martí Asensio en diversos departamentos del Mallorca.
La multiplicación de puestos de trabajo aparentemente innecesarios era de dominio público incluso antes de que Mateu Alemany tuviera que mostrar las cifras reales del club a eventuales compradores. Por tanto no sorprende la decisión, también por anunciada, sino en todo caso el momento elegido. No obstante quien paga las nóminas pensará en dejar de abonarlas lo antes posible, al margen de las indemnizaciones a que haya lugar.
Es lógico pensar que algunas bajas tendrán que ser cubiertas de inmediato. Los despidos en la secretaría técnica suenan a desmantelamiento lo que, en plena temporada, equivale a verdadera locura si consideramos que de ella dependen, entre otras responsabilidades, la de emitir los informes de los equipos rivales. Detrás de una medida tan drástica posiblemente se esconda la intención de aislar al director deportivo de sus colaboradores, sino vaciar de contenido su labor en previsión del futuro.
Quizás resulte más extraña la criba en la Fundació, de la que dependen las Penyas y la Asociación de Veteranos, aunque al joven consejero delegado no parece que ni unas ni otros le vayan a quitar el sueño.