ALEJANDRO VIDAL
La propiedad no ha engañado a nadie, aunque Manzano no estaría muy de acuerdo. Bueno, digamos que al menos el presidente Vidal anunció claramente las bases del plan de los nuevos propietarios al afirmar que no venían a poner dinero, sino a gestionar una deuda.
Lo ideal sería que el Mallorca generara recursos suficientes para afrontar los presupuestos. El caso es que, a lo largo de estos últimos años, nadie ha conseguido nivelar los balances y la tesorería se resiente cada vez más. De ahí que, puestos a no cobrar, se intente no pagar o, cuando no quede más remedio, aplazar dichos pagos.
En este contexto se enmarca el acuerdo suscrito hace unos días con la cadena Sol Meliá, así como el hecho público ayer respecto a la compañía aérea Air Europa.
La política del Grupo Safín, por lo que hasta aquí se ha pulsado, pasa prioritariamente por la reducción del gasto antes que por el aumento de ingresos. Ambos convenios de intercambio puro y duro evitan el desembolso e igualan conceptos contables entre la adquisición de billetes o habitaciones, con la contraprestación publicitaria correspondiente.
Nada nuevo bajo el sol, ni ningún logro especial. En el pasado tanto Gabriel Escarrer como Juan José Hidalgo ya fueron colaboradores del club en condiciones muy similares. Lo único importante es la opinión que a cada uno le merezca la política emprendida que, como empresa privada, tampoco nadie tiene por qué juzgar.