Ciclismo. Vuelta a España 2009
CARLOS DE TORRES. CÓRDOBA.
El holandés Lars Boom, del Rabobank, todo un campeón mundial de ciclocross en 2008, se presentó en la alta sociedad con un espectacular triunfo en solitario en la decimoquinta etapa de la Vuelta disputada entre Jaén y Córdoba, de 167 kilómetros. Fue un día relajado para Alejandro Valverde, que entró con el maillot oro junto a los favoritos a 25 minutos del vencedor.
Una jornada de transición, previsible, resultó inolvidable para un tal Lars Antonuis Johannes Boom, un chico rubio interminable, de 1,91 metros, quien después de sacar oro del barro del ciclocross probó en la ruta. En su primer año profesional ha sido capaz de poner su nombre en la historia de la Vuelta a España. Y lo hizo a lo campeón, con una escapada en los últimos 25 kilómetros que le permitió celebrar la victoria a pleno pulmón.
El vencedor de la Vuelta a Bélgica y campeón mundial sub´23 contrarreloj en 2007, conicido como ´el largo de Vlijmen´, cruzó la meta en 4h.12.57 minutos. Fundió los plomos al español David Herrero (Xacobeo), que le siguió a 1.35 minutos.
El pelotón con los favoritos cerró la jornada laboral a 25 minutos. Vaya tela. Valverde arrancó un día más en el almanaque sin alteración en la general. El inquilino del segundo escalón del podio es Robert Gesink (Rabobank), a medio minuto, y Samuel Sánchez (Euskaltel) es tercero a 1.10 minutos.
Tregua en la cabeza después de las tres jornadas de montaña andaluzas. Las próximas citas para la alta jerarquía llegaran el jueves en la Sierra de Ávila. Hasta entonces, algo tendrán que decir los pocos ´esprinter´ que quedan y los que aún tienen que aprobar la temporada.
El menú del día de la Vuelta siempre tiene de primer plato una escapada consentida. De esas inocuas, que sirven para que unos cuantos sueñen con la victoria y otros se tomen el día libre, sobre todo los favoritos, con dolor de piernas tras la montaña andaluza.
Así que, en la jornada de regreso al colegio hubo fuga. Esta vez de 13 corredores, que se unieron en comandita en el kilómetro 70 para abrirse paso en el mar de olivos que acompañó la carrera desde la capital jiennense a la cordobesa. La ruta del aceite, el paraíso del oro liquido. Fue una jornada con un único aliciente montañoso: el doble ascenso al Alto de San Jerónimo, un puerto de segunda. Un día tranquilo, que no obstante ofreció un susto al líder. Valverde pinchó y a continuación se quedó cortado en una zona de viento. Desde un segundo grupo tuvo que poner orden a toda máquina.