FÚTBOL. LIGA BBVA
EFE. VALLADOLID.
El Valencia se dio ayer un festín goleador y a punto estuvo de vestirse de líder en Zorrilla tras ganar 2-4 a un Real Valladolid blando e indolente en defensa que no supo parar la inspiración de Silva, Villa y Mata, el tridente ofensivo de la escuadra valencianista.
Apostando por la movilidad de sus puntas, el Valladolid gobernó el juego en los primeros minutos, pero la calidad de Mata y de Silva desarbola a cualquiera. Una jugada del primero fue culminada de cabeza por el jugador canario en lo que fue la primera llegada de los levantinos y el primer gol del partido (min. 10).
Silva personifica casi todas las virtudes de este Valencia plagado de jugadores españoles. Él solo consiguió desatar el histerismo en toda la zaga vallisoletana, ya que cuando el centrocampista internacional cogía el balón los ´agujeros´ aparecían por todas partes en una defensa local que encajó el gol como si fuera un puñetazo en plena mandíbula.
El Valladolid, que entre la pasada temporada y la actual lleva trece jornadas sin ganar, no aparentó estar cómodo en ningún momento, pero una jugada aislada le otorgó el empate. Fue tras un disparo lejano de Canobbio y un mal despeje de Moyá que aprovechó Nauzet Alemán para remachar el 1-1 (min. 29). Resultó muy fugaz la alegría vallisoletana, ya que una apertura hacia la derecha de Ever Banega, demasiado suelto en medio campo, acabó en un gol de David Villa a pase de Pablo Hernández (min. 33).
Y así las cosas, tras una ocasión de Jonathan Sesma, Juan Mata se fue solo y batió a Jacobo por debajo de las piernas en un inapelable 1-3 (min. 44). Con este gol concluyó un primer tiempo que fue una pesadilla para los vallisoletanos.
El Valladolid salió acometedor y con ganas en la reanudación. A los cinco minutos hubo un posible penalti sobre Diego Costa. Sin embargo, otra jugada a la contra propició el cuarto del Valencia y segundo de Villa quien fusiló a un Jacobo y dejó así el encuentro visto para sentencia.