MANUEL FERNÁNDEZ
Dos jornadas no dan para mucho, pero sí dejan entrever algunas situaciones extrañas en determinados equipos y futbolistas. Es el caso del Atlético de Madrid, incapaz de tener un solo día de tranquilidad y que vivió su empate ante el Racing como si viviera en estado crítico. Antes del partido hubo protestas y después, muchas más. El Espanyol estrenó su campo, pero deberá esperar a tener un poco de calma y recuperarse de lo ocurrido con Jarque. Y le costará, como le ha ocurrido a un Sevilla que este año tiene nitroglicerina en ataque. El Valencia, que ha recuperado el fútbol de Silva y la efectividad de Villa tras un verano convulso, aparece de nuevo como aspirante y los grandes, Madrid y Barça, ya empiezan a enseñar sus armas: suerte en defensa y mucha pólvora arriba. Aún es pronto, pero ya hay quien empieza a dudar, como el Xerez, Osasuna o Almería.