Fútbol. Primera división / Liga BBVA
ALBERTO BRAVO. MADRID.
La Liga de Campeones comienza la próxima semana, pero ya ha provocado un adelanto de las emociones fuertes en España con un ´supersábado´ en el que tanto Barcelona como Real Madrid encaran complicadas visitas.
El particular calendario de la Liga española propició un arranque extraño, pues tras la disputa de la primera jornada llegó un parón de dos semanas obligado por los compromisos de las selecciones. Pero ahora, y casi hasta Navidad, el torneo se mezclará con la Liga de Campeones para entusiasmo de los hinchas y preocupación de los entrenadores.
Inevitablemente, las alineaciones de todos los equipos grandes quedarán marcadas por el llamado ´virus FIFA´ y el cansancio que los partidos internacionales provocaron en sus estrellas.
"Sin lugar a dudas es complicado porque los jugadores llegan muy encima del partido, con poca mentalización en la Liga. Vamos a jugar siete u ocho partidos en septiembre, también en octubre, y la mejor manera de amortiguar a la plantilla es tener un vestuario comprometido y entre todos sacar los partidos adelante", analizó ayer el chileno Manuel Pellegrini, técnico del Real Madrid, que viaja a Barcelona para jugar con el Espanyol del argentino Mauricio Pochettino.
Un Espanyol que inicia ante el Real Madrid una nueva etapa, tras el discreto debut ante el Athletic de Bilbao, con el estreno en partido oficial del estadio de Cornellà-El Prat, un campo que debe ser el punto de inflexión en la historia del club y el eje de este proyecto ilusionante.
El Barcelona, por su parte, visitará al Getafe, líder de la Liga española, y lo hará con la duda de Lionel Messi. El jugador argentino no atraviesa su mejor estado anímico tras las dos derrotas sufridas con su selección, pero quizá la mejor manera de curar heridas sea jugando.
Josep Guardiola, su técnico, medita tal posibilidad. Además, recupera a Andrés Iniesta y al mexicano Rafa Márquez tras varios meses de lesión, aunque no es probable que el entrenador lo incluya en el equipo inicial.
El preparador azulgrana siempre suele ofrecer sorpresas en su alineación cuando sus jugadores llegan de disputar partidos internacionales. Podría apostar por una delantera compuesta por Ibrahimovic, Pedro y Messi.