DPA. BUENOS AIRES.
Argentina vive la pesadilla más temida de la mano de su mayor ídolo futbolístico, Diego Armando Maradona: el riesgo de quedarse afuera del Mundial de Sudáfrica 2010 tras perder en Paraguay (1-0).
La repesca asoma ahora como tabla de salvación para un equipo en desplome y un técnico que no encuentra el modo de hacer funcionar a sus jugadores. El astro dio la cara ante el vendaval de críticas y los rumores sobre su posible cese. "Voy a seguir, voy a cumplir mi contrato", aseguró en el peor momento de los diez meses que lleva al frente de la albiceleste.
Tanto los expertos como los aficionados apuntan a Maradona. El 87 por ciento consideró ayer que debe renunciar al cargo, según los resultados de una encuesta online del diario La Nación. En otro sondeo del rotativo Clarín, el 69 por ciento cree que "Maradona es el único culpable".
"¿No nos salva ni D10s?", se preguntó ayer el deportivo Olé. Argentina recibirá el 10 de octubre a Perú y cuatro días más tarde cerrará las eliminatorias en Montevideo ante Uruguay. La repesca es el mal menor para la albiceleste.