Tenis. Gran Slam
EFE. NUEVA YORK.
La victoria del número uno del mundo, Roger Federer, sobre el sueco Robin Soderling (6-0, 6-3, 6-7 y 7-6) en los cuartos de final del Abierto de Estados Unidos, reavivó el sueño de los organizadores del último Grand Slam del año y de los propios aficionados de ver una final entre los dos mejores jugadores del mundo, el suizo y el mallorquín Rafel Nadal quien esta pasada madrugada, al cierre de esta edición, se enfrentaba al chileno Fernando González por un puesto en la semifinal.
Con su victoria ante el sueco Soderling, Federer se ha convertido en el primer jugador de la historia en alcanzar veintidós semifinales consecutivas en un Grand Slam. Ningún otro tenista hasta ahora ha logrado aparecer en más de diez de forma seguida.
Federer, además, logró ante Soderling su trigésimo noveno triunfo consecutivo en Flushing Meadows, donde no pierde un encuentro desde la edición del año 2003, cuando perdió ante el argentino David Nalbandián en octavos de final. Esta trayectoria ha proporcionado al suizo, hasta el momento, cinco Abiertos de Estados Unidos consecutivos.
Su rival en la semifinal será Novak Djokovic, que alcanzó la ronda de los mejores cuatro en Nueva York por tercer año consecutivo tras caer en 2007 en la final y en 2008 en semis, en ambos casos ante Federer, con quien se verá las caras por decimosegunda vez con un saldo de ocho triunfos para el suizo. El serbio frenó en seco al español Fernando Verdasco en los cuartos de final, al que derrotó por por 7-6, 1-6, 7-5 y 6-2 en tres horas y cinco minutos de juego.
El madrileño, que le puso las cosas difíciles al serbio, se permitió apostar por lo que todo el mundo sueña en Nueva York: una final entre el número uno y el dos. "Federer parece que unas veces está mejor y otras peor, pero hay que tenerlo en cuenta, Djokovic ha ido cogiendo confianza y Nadal, aunque esté tocado, siempre es de los más peligrosos y puede aspirar al título perfectamente", explicó Verdasco, que tampoco se olvidó del argentino Juan Martín del Potro: "Es al que mejor he visto jugar. Pero yo creo que Federer y Nadal puede ser la final del torneo".
Esa misma esperanza es la que mantenían ayer los seguidores neoyorquinos, que de nuevo acogieron con ilusión el duelo que enfrentaba a Nadal con el chileno Fernando González. El mallorquín tenía al público a su favor, ávido de verle de nuevo en la final de un Grand Slam ante Federer. Como en Australia. Como no pudo ser en Rolando Garros ni en Wimbledon.