Tenis. US Open
M. ANDROETTO. NUEVA YORK.
Rafel Nadal ya tiene un lugar seguro en octavos de final del US Open de tenis, pero los dolores abdominales que lo aquejaron y algunas debilidades en su juego en la victoria del domingo sobre su compatriota Nicolás Almagro renuevan los interrogantes sobre lo lejos que podrá llegar en Nueva York.
Su comparecencia en la rueda de prensa posterior a su victoria de tercera ronda sobre su compatriota Nicolás Almagro por 7-5, 6-4 y 6-4 no ayudó a disipar esas dudas. Por el contrario, un Nadal ofuscado se negó a contestar cualquier pregunta sobre el diagnóstico de los doctores, aunque confirmó que estará en condiciones para su próximo partido.
"¿Qué te crees, que si no estuviera para jugar no lo hubiera dicho aún? Yo dentro de dos días saltaré a la pista, no te preocupes, y en condiciones", respondió a la pregunta acerca de si creía que llegaría en buena forma a su choque de hoy frente al francés Gael Monfils, vencedor del argentino José Acasuso por 6-3, 6-4, 1-0 y abandono.
Apenas iniciada la conferencia, había advertido: "No quiero hablar acerca de lesiones. Estoy un poquito cansado de eso. Estoy aquí para tratar de dar lo mejor cada día. Gané el partido en tres sets, así que estoy feliz por eso".
El tercer favorito debió ser atendido en su zona abdominal al inicio del tercer set, después de lo cual continuó jugando aunque por momentos tocándose la región con la mano. Algunas versiones de prensa incluso indicaban que en el entorno de Nadal podía estar considerándose la posibilidad de una retirada del último Grand Slam de la temporada. "He ido mejorando, no sé si ustedes lo ven muy fácil desde afuera, yo me siento feliz de estar como estoy: esté a un 60, a un 50, a un 90, a un 110 (por ciento), nunca se sabe cómo se va a desarrollar el torneo. Yo estoy en octavos: de momento el trabajo está hecho y si el físico me respeta voy a tratar de luchar para estar en cuartos de final", agregó el tenista mallorquín.
En la tarde del domingo en el estadio Louis Armstrong, Almagro, quien en las tres presentaciones anteriores no había podido siquiera quitarle un set a Nadal, hizo un papel digno pero desaprovechó sus oportunidades, como cuando estuvo con doble punto de break para 6-6 en el primer set. En la segunda y tercera mangas Nadal quebró pronto y si bien en el resultado nunca pasó apuros, no convenció con su tenis. En la cancha no se le vio feliz.
Partido duro como otros
"Cuando uno gana en tres sets y ni siquiera se ha llegado a un tie-break no puede calificarse de un partido muy duro, fue duro como cualquier otro", se enojó el manacorí de 23 años ante otra pregunta.
"Si no he cerrado antes el primer set es porque no he tenido la tranquilidad necesaria. El partido estuvo todo el tiempo de mi lado y aunque he cometido errores he estado suficientemente fuerte como para asumirlos y encarar fresco los siguientes juegos con positividad", destacó.
Pese a su victoria, algunas deficiencias en el saque –lo cual admitió en la rueda de prensa– y varios golpes que no le funcionaron como le gustaría plantean dudas sobre el estado de forma en general de Nadal, que llegó a Nueva York con el objetivo de conquistar el único torneo de Grand Slam que le es esquivo. También en segunda ronda, frente al alemán Nicolas Kiefer, el tetracampeón de Roland Garros había ofrecido varios puntos flojos e incluso perdido un set.
Nadal retornó al circuito hace un mes, después de decidir parar por una tendinitis crónica en sus rodillas tras Roland Garros. Desde entonces, el mallorquín ha cedido el número uno y dos del mundo a manos del suizo Federer y el escocés Murray. Mentalmente, Nadal dijo estar "perfecto". Y de su lesión en la pierna, "muy bien". También asegura estar feliz, aunque en Nueva York, no se le nota ni en la cancha ni fuera de ella.