EFE. NUEVA YORK.
El suizo Roger Federer dejó patente su condición de número uno del mundo y las distancias que le separan del resto, tras superar, con autoridad y contundencia, al español Tommy Robredo (7-5, 6-2 y 6-2), al que apartó de los cuartos de final del Abierto de Estados Unidos.
El tenista helvético, empeñado en ampliar los signos de identidad que le han erigido como la raqueta más laureada de la historia, aceleró el paso en el duelo contra el catalán. En la entrada en la segunda semana del torneo ya suma 38 victorias seguidas en Flushing Meadows. Lejos de la flexibilidad que mostró Federer con sus primeros adversarios, con el estadounidense Devin Britton, el alemán Simon Greul o el australiano Lleyton Hewitt, con el que se dejó un set, decidió dar un paso al frente en su nuevo recorrido hacia la conquista de su sexto Abierto de Estados Unidos consecutivo.
El juego previo de Robredo había alentado sus expectativas. Sobre todo después de liquidar al estadounidense James Blake, en tres sets, ante su público. Un rival que siempre le creó contratiempos. Y que recientemente siempre le había ganado.
No es el caso de Federer. El helvético es inaccesible para Robredo, con el que ha perdido en ocho de las nueve veces que han jugado. Las últimas.
Llagostera
La mallorquina Nuria Llagosteray María José Martínez Sánchez, sextas favoritas, alcanzaron los cuartos de final del torneo de dobles femenino del Abierto de Estados Unidos al superar al dúo formado por la estadounidense Vania King y la rumana Monica Niculescu (6-3, 4-6 y 6-2). Las españolas, que juntas han ganado seis títulos, cinco este año –Bogotá, Acapulco, Barcelona, Palermo y Toronto–, tuvieron más apuros por no saber controlar la reacción de sus rivales en el segundo set.