Tenis. Masters 1.000 de Cincinnati
DPA. CINCINNATI.
El mallorquín Rafel Nadal vuelve a sonreír. No sólo porque derrotara a las primeras de cambio a Andreas Seppi por 7-6 (7-4) y 7-6 (7-3) en el Masters 1.000 de Cincinnati, sino porque recobró las buenas sensaciones en una pista. "Estos partidos me están ayudando mucho a llegar a mi mejor forma y también a estar entrenado físicamente", subrayó. "Todo es positivo. La cosa más positiva es que voy a estar otra vez en la cancha", subrayó.
Nadal, que en la pasada madrugada se enfrentó en los octavos de final al francés Paul Henri Mahieu, que en segunda ronda venció al croata Ivo Karlovic, sintió una sustancial mejoría en su fondo físico. "Luché por cada punto", dijo tras vencer al italiano. Nadal, que ganó tras dos suspensiones por la lluvia en 2 horas y 10 minutos, exhibió una versión un poco mejorada del jugador que regresó a las pistas, tras más de dos meses de ausencia por las crónicas molestias en sus rodillas, en Montreal, aunque demostró que aún le falta mucho rodaje para recuperar el tenis que le encumbró como el mejor tenista del mundo.
El número uno del mundo, el suizo Roger Federer, será el rival del español David Ferrer, tras derrotar al argentino José Acasuso por 6-3 y 7-5. El alicantino eliminó al croata Marin Cilic, decimocuarto favorito y ´verdugo´ de Juan Carlos Ferrero, por 7-6 (4) y 6-2. Por su parte, Guillermo García-López fulminó en dos mangas al ruso Mikhail Youzhny por 7-5, 6-3, y se medirá al francés Julien Benneteau, que derrotó a Melzer.