J.A. PASCUAL. BERLÍN.
Marta Domínguez, nueva campeona mundial de los 3.000 metros obstáculos, tiene ahora el sueño de cerrar su exitosa carrera con el título olímpico en Londres 2012, según reconoció ayer tan solo horas después de coronarse en el estadio Olímpico de Berlín.
La palentina apareció ayer con rostro de satisfacción plena, de tranquilidad por el deber cumplido y un sueño realizado, y también de cansancio, porque había dormido poco tras acostarse anoche a las 4.00 de la madrugada después de cenar con los familiares y amigos. "Quiero llegar (a los Juegos de Londres 2012) si estoy bien, si no estoy bien soy la primera que diría no al equipo. Soy una persona que soy muy competitiva, quiero estar con las mejores, alguna vez ganaré, otras seré segunda y otras quinta. Si estoy en condiciones de estar con las mejores iré. Es mi sueño, pero a veces los sueños no se pueden cumplir".
Conversó con la Reina Sofía, con quien ya había departido en Pekín tras su desgraciada caída en la final olímpica, y que en esta ocasión le transmitió la felicitación y la alegría de la Familia Real. De hecho, le reconoció que siguió la carrera con sus nietos.
También habló con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que le expresó también la felicitación desde su retiro vacacional en Lanzarote.
Pero a parte de las veinte personas de su círculo íntimo, marido, familiares, entrenadores y amigos (en Pekín estuvieron trece), José María Odriozola, que le entregó la medalla y le agradeció el éxito conseguido, y de su compañera de habitación, Nuria Fernández, que compitió esta mañana en 1.500 y a la que no había visto anoche, apenas había podido departir con mucha más gente.