TENIS. MASTER 1.000 DE MONTREAL
DPA. MONTREAL.
La pausa del verano terminó también para el tenis, y tras casi dos meses y medio de ausencia por problemas de rodilla, el mallorquín Rafel Nadal vuelve hoy a empuñar la raqueta en el torneo de Montreal, en el que también regresa al circuito un feliz Roger Federer.
No hay, aparentemente, ansia de guerra ni mentalidad de triunfador tras el largo período de sufrimiento de Nadal, sobre cuyo regreso planean muchos interrogantes.
Desde su eliminación en octavos de final del Abierto de Francia el pasado 31 de mayo, Nadal no ha jugado ningún torneo, afectado por problemas físicos que lo obligaron a renunciar a Queen´s y Wimbledon, dos torneos que había conquistado un año atrás, y a recluirse en su casa de Manacor para iniciar una larga recuperación. Estos abandonos le hicieron perder el número uno del mundo a manos del tenista helbético.
"No sé si llegaré al Open de Estados Unidos al cien por cien", reconoció el español de 23 años. El suizo, ´eterno rival´ de Nadal, llega en cambio entonado a Montreal, exitoso tanto en el ámbito profesional como en la vida personal, ya que el pasado sábado fue padre de gemelas.
El nuevo número uno del ranking mundial, que cumplió 28 años el mismo día que nacieron sus hijas, jugará un torneo de la ATP por primera vez desde Wimbledon (donde recuperó el trono del circuito tenístico internacional), hace ya mes y medio. Aunque en su caso ha sido por descanso y no por lesión.
Lo hará convertido en todo un padre de familia, ya que en Montreal estarán Charlene Riva y Myla Rose, sus hijas. Con su esposa Mirka y las niñas de dos semanas y media, Federer cruzó el Atlántico.
"Los bebés estuvieron diez días en el hospital y todo es perfecto, Ahora somos una gran familia. Ha sido un buen viaje, sin complicaciones", dijo en una entrevista que publicó el sábado el periódico estadounidense The New York Times.
No es el viaje habitual de un padre primerizo, ya que Federer utilizó un avion particular y con una niñera a bordo.
"Estaba claro que lo haría si todo estaba en orden", explicó Federer. Nadal felicitó al suizo con un SMS por sus gemelas y el actual número uno del mundo deseó al español un pronto restablecimiento.
Federer, que se entrenó ya el viernes por la tarde bajo luz artificial con su amigo de la infancia, Marco Chiudinelli, debutará mañana en el Master 1.000 de Montreal ante el canadiense Frederic Niemeyer.
En las últimas semanas, Federer entrenó seis días seguidos con el austriaco Stefan Koubek, pero también pasó casi tres semanas en el hospital, donde primero durmió en la misma habitación que su esposa Mirka y luego con ella y las gemelas.
"Algunas veces me sentía muy cansado", comentó Federer. "No sé si era por el entrenamiento o porque no pude dormir tanto como de costumbre", añadió.