TENIS. EL REGRESO DEL NÚMERO DOS DEL MUNDO
JAUME BAUZÀ. PALMA.
Dos meses después, Rafel Nadal volvió a pisar el aeropuerto de Son Sant Joan para competir en un torneo de tenis. El tenista mallorquín salió ayer de Palma con destino a Canadá, donde la semana que viene jugará el Masters 1000 de Montreal. El número dos del mundo no se cansa de repetir que en su regreso a las pistas después de superar una grave lesión de rodilla sólo busca probar su musculatura y adquirir ritmo de competición. Las victorias pasan a un segundo plano y reconquistar el número uno del mundo es solo una utopía. De momento.
"El objetivo es entrenar con la gente buena otra vez. Entre esos entrenamientos y algunos partidos que pueda jugar volveré poco a poco a coger el ritmo de competición", dijo el manacorí minutos antes de coger el avión. "A ver si consigo alcanzar un ritmo suficiente como para sentir que puedo optar a grandes cosas", subrayó el tenista balear.
Después de Montreal toca Cincinnati, la antesala del US Open, el único Grand Slam que todavía se le resiste. "Soy consciente de que estos partidos son más un entrenamiento dentro de la competición que otra cosa", afirmó Nadal, al tiempo que restó importancia al hecho de llevar dos meses parado. "No es lo más adecuado ir a Montreal sin ritmo de partidos. Pero nunca se sabe. Otros años no me fue bien porque llegaba más quemado de lo que tocaba después de haber jugado muchos partidos", aseguró el manacorí.
Los torneos previos a la ronda americana servirán calibrar el estado de su rodilla después de una larga recuperación que para el manacorí ha sido algo así como un punto de inflexión. "Hubo un momento en el que jugar al tenis se convirtió en una rutina, un trámite. No me encontraba bien porque tenía mala actitud para entrenar, malos hábitos, y así no podía seguir", confesó el número dos del mundo el pasado martes en Cala Bona.
Nadal afronta esta nueva etapa en su carrera renovado física y mentalmente, y sin sentirse presionado. No tiene prisa por volver a la cima del tenis mundial y sabe que el camino para recuperar su mejor nivel será largo. No importan los triunfos. Sólo quiere volver a sentirse tenista otra vez.