R.C.D. MALLORCA. PRETEMPORADA
J. BAUZÀ. PALMA.
Nando Pons está ante uno de los retos más difíciles desde que está al frente de la dirección deportiva del Real Mallorca. Debe rastrear un mercado al que el club ha llegado tarde y sin un euro para fichar. Jóvenes sin experiencia, veteranos que no cuentan para sus técnicos, futbolistas conocedores de la casa y jugadores sin equipo son los objetivos del director deportivo.
Cedidos que el año pasado militaron en el club. El gran objetivo era recuperar a Lionel Scaloni, propiedad de la Lazio. El lateral derecho tenía en su mano volver a la disciplina bermellona, pero su silencio se interpreta en las oficinas de Son Moix como una negativa, por lo que su regreso se da casi por descartado. David Navarro no volverá a la que ha sido su casa las dos últimas temporadas. La alta ficha que pide es inalcanzable para la tesorería mallorquinista.
Tampoco regresarán los colchoneros Cléber y Jurado. El primero se cerró las puertas al denunciar al club por el impago de su nómina y todo apunta a que recalará en el Internacional de Porto Alegre. Jurado, por su parte, tiene recorrido en el Atlético de Madrid.
Jóvenes sin experiencia. Son futbolistas que el año pasado militaron en los filiales de los grandes equipos de la Liga. Pero para pescar en esas aguas hay que esperar a que Madrid, Barcelona, Valencia o Atlético finalicen sus giras por el extranjero. Esta tipología de futbolistas suelen dar buen rendimiento. El problema es que llegan como cedidos y su militancia en el Mallorca es de una temporada, el tiempo para que exploten y se marchen.
Futbolistas consolidados que no cuentan para sus técnicos. Están en el mismo caso que los del anterior grupo. Habrá que esperar a que sus respectivos equipos finalicen sus concentraciones de pretemporada. Atlético de Madrid y Valencia vuelven al trabajo normal el lunes. El conjunto levantino no cuenta con Angulo ni con Jordi Alba, aunque sus fichas están fuera del alcance del Mallorca.
Futbolistas sin equipo. Por Son Moix ya han pasado varios representantes para ofrecer jugadores que vendrían con la carta de libertad. Es el caso del uruguayo Viera o el brasileño Leo Moura, pero no convencen.