R.C.D. MALLORCA. EL RIVAL
M. F. T./E. P. PALMA/MADRID.
"Raúl es un Ferrari, nos pasará a todos". Fernando Hierro no se equivocó el día en el que definió al ahora capitán del Real Madrid. Raúl González Blanco cumple hoy, ante el Mallorca, en el Ono Estadi su partido 500 en la Liga. El ´7´ entra en el selecto club de jugadores que han alcanzado -y superado- el millar de encuentros, una lista en la que se encuentran históricos como Zubizarreta, Eusebio, Buyo, Sanchís o el ex mallorquinista Miquel ´Nano´ Soler.
Hace catorce años, con sólo 17 primaveras, Raúl impregnaba de su instinto y olfato goleador al Real Madrid de Jorge Valdano, que acabaría ganando la Liga. Hoy, sobre el césped del Ono Estadi de Palma, alcanzará la cifra de 500 partidos en Primera División y se convertirá en un futb olista de leyenda en la Liga, no sólo del Real Madrid.
Su dilatadísima trayectoria comenzó el 29 de octubre de 1994 en la Romareda, en un Real Madrid con pocos recursos y en el que el técnico Jorge Valdano había apostado por dar entrada a los canteranos ante la dificultad de reforzar a su plantilla. Apareció Raúl y después lo hicieron Guti y Alvaro. Ha sido precisamente el ´siete´ el que se ha convertido en uno de los jugadores más emblemáticos de la historia del club blanco, haciéndose un hueco también en la selección española e inscribiendo su nombre con letras de oro en la Copa de Europa.
Hierro calificó a Raúl de ´Ferrari´ hace más de una década y el delantero sigue cumpliendo, aunque el Real Madrid cierre y abra nuevas etapas, con entrenadores diferentes e incluso con cambios de presidente. Raúl es un fijo; y lo ha sido siempre, porque de los 499 partidos que suma en Liga han sido titular en 470.
El capitán, máximo goleador de la historia de la Champions e inmerso en la lucha por alcanzar a Alfredo Di Stéfano como primer goleador del equipo blanco, se mantiene como pieza indiscutible en los esquemas de cualquiera de los técnicos que pasan por el banquillo del Bernabéu.
Su tesón, entrega y olfato goleador, aunque no sea tan fino que el de hace unos años, le convierten en ejemplo y símbolo del madridismo. Un jugador que se encuentra en su trayectoria descendente, pero que sigue siendo clave en el presente del Real Madrid.
En el Ono Estadi engordará un curriculum sobresaliente, en el que sobresalen seis campeonatos de Liga y dos ´Pichichis´ (1998-99 y 2000-01), con un total de 211 goles. Dianas que le convierten en el sexto máximo goleador de la historia de la Liga.
El madrileño se convertirá hoy en el sexto jugador en alcanzar los 500 partidos tras Andoni Zubizarreta (622), Eusebio Sacristán (543), Paco Buyo (542), Manolo Sanchís (523) y Miquel Soler (504). Además, es el más joven en conseguirlo ya que Zubizarreta alcanzó esa cifra con 33 años y 181 días, mientras que Manolo Sanchís, el jugador que ha vestido en más ocasiones la camiseta del Real Madrid, lo hizo con 33 años y 358 días.
"Llevo catorce años dejándome la vida por este escudo y me queda hambre y cuerda para rato", señaló Raúl esta semana en una entrevista. El ´Ferrari´ no quiere parar y desea seguir batiendo récords.