L. DURÁN. PALMA.
Cuando Patrimonio aprobó con carácter de urgencia la excavación en la Bauma de Ferrutx, una cueva de difícil acceso en la costa de Artà, ya se sospechaba que podrían encontrarse valiosos restos. La noticia del hallazgo, según la edición de ayer de El País.com, de restos de las llaves de los últimos sarracenos de Mallorca, fechados en el siglo XIII, confirma las hipótesis.
El equipo de arqueólogos que dirige la excavación, integrado por Mateu Riera, Miquel Barceló y Elena Kirchner, inició sus trabajo el pasado mes de septiembre. Buscaba indicios de la huida de los últimos núcleos de resistencia musulmana a las tropas de Jaume I el Conquistador.
El rey narró en su crónica El llibre dels fets la persecución cristiana a los payeses árabes que resistieron en abrigos naturales como cuevas escondidas. La Bauma de Ferrut es un ejemplo de estos refugios para los últimos resistentes a la conquista. La geografía les amparó aunque en su huida perdieron las llaves de las que habían sido sus moradas.
Esta gruta de Llevant fue, a diferencia de otros enclaves similares de la isla utilizados por los últimos musulmanes de Medina-Mayurca, descrita en la crónica del rey conquistador de Mallorca. Según El llibre dels fets, se apresó a los campesinos rebeldes, una veintena, a finales de marzo de 1230.