El artista Rafa Forteza inauguró ayer el curso académico 2009-2010 de la Reial Acadèmia de Belles Arts de Sant Sebastià con una lección sobre la representación en el arte.
El académico, que pronunció su conferencia en la conselleria de Salud y Comercio, se centró en cómo el arte, la técnica y la tecnología se habían ido enlazando y relacionando de distintos modos a lo largo de la historia. "En la Grecia y Roma clásicas, arte y técnica se designaban con el mismo sustantivo, tekhne, señal de que para ellos era lo mismo", explica Forteza. "Siempre ha existido el miedo a que el arte vaya a cambiar o incluso a desaparecer a través de la tecnología, y eso no es cierto. Si no que el arte siempre se ha servido de la técnica", prosigue el pintor, que ejemplifica sus palabras con el caso de Leonardo da Vinci en el Renacimiento, quien aplicó las reglas de la óptica a la pintura e introdujo así la perspectiva.
Forteza acometió también algunas de las actas de defunción que se le han levantado a la pintura a lo largo de la historia. "Es contradictorio. Cómo es posible afirmar que la pintura está muerta cuando llevamos 200 años hablando sobre ello", se interroga el académico. Con lo que sí casa el artista es con la idea de que cada nuevo lenguaje trae indefectiblemente nuevas manifestaciones artísticas, "aunque el hombre, al fin y al cabo, sólo se tiene a sí mismo".
También incidió en el fuerte papel que está tomando hoy en día la televisión. "Tanto es así que la gran novela está hoy en día en las series televisivas", apunta. Lo importante del arte, para Forteza, es que "ha de saber inquietar a su época".