LOURDES DURÁN. PALMA.
Clara Matheu y Jaume Pinya llevan tres años restaurando las tejas pintadas con las que muchos edificios de Sóller y Fornalutx se protegían entre los siglo XVII y XVIII. Este pasado verano llevaron a cabo una segunda fase que ha propiciado la apertura del Casal de Can Xoroi en Fornalutx el pasado mes de octubre.
A la espera de su apertura oficial en diciembre, se puede visitar dos días a la semana. La antigua almazara "es embrión de un futuro museo", apunta Pinya. En la actualidad, Can Xoroi cuenta con 181 tejas pintadas que corresponden a 21 edificios de los que 14 están en Fornalutx, seis en Sóller y uno en La Vileta en Palma. Seis tejas son de procedencia desconocida. "Parte del fondo procede de depósitos o cesiones de particulares", aclara el pintor y encargado de este centro.
El uso de esta práctica ornamental utilizada en los voladizos de las casas no es exclusiva de Mallorca, su origen se remonta a las culturas milenarias. Se han encontrado ejemplos similares en Perú, en la cultura bereber en Argelia y en todo lo que fue Occitania.
Desde Can Xoroi han dibujado el mapa de las tejas pintadas de Mallorca. Se encuentran en la Serra de Tramuntana y en municipios del centro de la isla a los de Llevant. Un ejemplar guardado en el Museu de Mallorca da cuenta del origen medieval de su uso en la isla.
"Es un milagro que hayan aguantado tanto tiempo porque no son más que una especie de frescos hechos con cal y pigmentos", expresa Pinya. La técnica de ejecución consistía en sumergir dos tercios de la teja dentro de cal por la parte donde se iba a pintar. Para ello se utilizó almagre, carbón picado, verde u ocre. Sobresalen entre el catálogo de muestras expuestas en Can Xoroi, las piezas encontradas en el edificio de Cas Vicario Solivellas, uno de los escasos ejemplos de tejas policromas que se conservan en Fornalutx.
Esta artesanía de albañil muestra distintos grados. "Cuando se perdieron los patrones, la libertad expresiva se hizo mayor", recuerda Pinya. La amplitud de temas registra desde animales, estrellas, formas geométricas, inscripciones, flores, imágenes religiosas a números...
El Institut d´Estudis Baleàrics ha colaborado en la publicación de los trípticos, en 5 lenguas.