M. ELENA VALLÉS. PALMA.
Desde que se vertió el diccionario Alcover-Moll en internet, hace exactamente seis años, las visitas al sitio web han alcanzado la friolera de 2,22 millones de sesiones, con datos actualizados hasta el mes de abril de este año.
"Funciona muy bien. Las visitas, según nuestras últimas informaciones, se están estabilizando en los 70.000 usuarios mensuales", descubre Lluís Pérez-Carrasco, coordinador de la editorial Moll.
La página web se conformó a partir de un convenio firmado con el Institut d´Estudis Catalans (IEC), institución que alberga el diccionario en su propio dominio en la red. Así, la dirección exacta del diccionario català-valencià-balear es: http://dcvb.iecat.net.
"El IEC se encargó de digitalizar los diez volúmenes del diccionario. Técnicamente pudo hacerse con financiación pública de la Generalitat de Cataluña, del Govern balear y del de Andorra", continúa Pérez-Carrasco. La editorial no cuenta con un estudio del perfil de visitante. "Suponemos que lo consultan sobre todo editores, escritores, correctores, periodistas, guionistas, estudiantes o profesores. Gente que trabaja con la lengua".
Para hacerse una idea del éxito de la obra lexicográfica por internet, el coordinador de Moll aporta datos del mes de abril: "Se consultaron 235.444 palabras. Y un total de 93.519 vocablos distintos".
Pérez-Carrasco cree que no puede cotejarse el diccionario normativo del IEC con el Alcover-Moll, pues cumplen funciones distintas. "El català-valencià-balear es una obra descriptiva, no normativa. Sus autores buscaron recopilar el estado de la lengua", añade. Por eso, las acepciones aportan los derivados, locuciones, refranes, canciones populares y etimologías de las palabras.