INMA MARTÍNEZ. TOULOUSE.
El Museo Les Abattoirs de Toulouse exhibe desde ayer las primeras obras de Miquel Barceló, realizadas entre los años 1973 y 1982, en una retrospectiva dedicada al artista antes de que alcanzara el reconocimiento internacional con su participación en la Documenta de Kassel.
La exposición Barceló avant Barceló, que ya se ha mostrado en la sede de la Fundación Pilar y Joan Miró, presenta ahora en Francia hasta el 28 de febrero de 2010 más de cien obras inéditas de "esta fase experimental y fértil de un joven artista", señaló uno de los tres comisarios de la exposición y director del museo galo, Alain Mousseigne.
El recorrido por la creación artística de un casi adolescente Barceló (Felanitx, 1957) se diseña a través de seis secciones temáticas con un amplio espacio para el arte conceptual, la poesía visual, la figuración expresionista o incluso ya la abstracción de la materia.
Mousseigne recordó la historia de amor entre el mallorquín y la ciudad francesa, que comenzó en 1982, cuando Barceló ofreció en la galería Axe Art Actuel de Toulouse su primera exposición en el extranjero y que se ha intensificado con la presencia del artista en numerosas exhibiciones. La inmersión en las inquietudes artísticas de un joven Barceló propuesta en la exhibición introduce algunas diferencias con respecto a la exposición de Palma, pues pone en perspectiva sus orígenes con obras realizadas a posteriori.