G. RODAS. PALMA.
El departamento de Patrimonio del Consell ha remitido una carta al ayuntamiento de Valldemossa en la que le insta a velar por la protección del Molí de la Beata, construcción del siglo XVIII que, tal y como adelantó este diario el pasado domingo, se encuentra en estado de abandono, con la puerta de acceso arrancada, escaleras sin peldaños y su capillita desprotegida.
Tanto el molino como el oratorio que se levanta en el mismo recinto y que amenaza ruina en algunos de sus elementos, como el porxo, están incluidos en el catálogo de bienes patrimoniales del consistorio de Valldemossa y figuran en las guías turísticas.
La Fundació Balears Sostenible, institución impulsada por el Govern que cuenta con el apoyo de diferentes entidades bancarias que tienen en común sensibilizar a residentes y visitantes sobre los valores medioambientales y patrimoniales de la comunidad y la importancia de su preservación, se ha ofrecido al ayuntamiento valldemossí para "la recuperación" de una construcción que está ligada al nombre de la Santa Catalina Thomàs.
"Lo más urgente sería volver a colocar la puerta de acceso al molino, para evitar que alguien pueda sufrir un accidente", señaló ayer Jordi Cabrer, gerente de la mencionada fundación.
El Molí de la Beata, que al parecer se levanta en unos terrenos de propiedad privada, se encuentra a diez minutos escasos de los jardines de la Cartoixa, camino de la Comuna de Valldemossa, muy cerca de la casa llamada sa Teulera.
Por causas que se desconocen, la torre de este molino de viento harinero de sección circular que data de 1761, no cuenta con puerta de acceso, arrancada hace ya un tiempo. La escalera de caracol que sube hasta un piso superior necesita una urgente revisión. En la parte baja de la torre hay una capillita dedicada a la Santa que, con la retirada de la puerta, está desprotegida. En el recinto también se encuentra un oratorio que guarda en su interior, cerrado con una barrera metálica, un retablo con relieve de Catalina Thomàs. Molino y oratorio son visitados a diario por todos aquellos senderistas que cubren el GR 221 a su paso entre Esporles y Valldemossa. El tramo de Valldemossa, desde Son Cabaspre a la villa, no cuenta con señalización alguna. En el recinto tampoco se da información del molino.