LOURDES DURÁN. PALMA.
Quizá sean las palabras más elocuentes para toda una vida dedicada a un oficio. "¡He sido muy feliz haciendo cerámica!", aseguró ayer Lluís Castaldo (Sóller, 1936), rodeado de su historia, jalonada en obras. Castaldo de la pintura a la ceràmica es la antológica propiciada por el ministerio de Cultura que se inauguró, primero en el Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí, y que hoy llega al espacio municipal de Ses Voltes. "Estoy muy agradecido a ambas instituciones porque aún no se considera que la cerámica sea arte", incidió el artista mallorquín.
La exposición, sin embargo, le vindica pintor, a juicio de su comisaria, Carmen González: "Estamos ante una exposición necesaria para entender la cerámica en España. Castaldo es un personaje único del que se empieza a ver su significancia. Él es artista que viene de la pintura pero es en la cerámica donde se expresa mejor".
"La materialidad fue lo que me llevó a la cerámica", dijo por su parte Castaldo.
La exposición recorre cronológicamente cincuenta años de una trayectoria artística que fue forjada, inicialmente, con la maestría de Llorenç Artigas, con cuyas indicaciones Castaldo construyó su primer horno.
De los cuadros del estudiante de Bellas Artes a sus primeros objetos cerámicos –"lo único que podía apuntar era mi técnica de dibujo porque aún no conocía la técnica del gres, que es muy complicada"–, se avanza en su gusto por la abstracción que aún se expresará en lienzo. Según González, el lenguaje pictórico no lo abandonaría ya que "al dar frontalidad a los objetos, creó esa zona pictórica en sus objetos".
Además de Artigas, otro personaje clave en su trayectoria fue Joan Miró, del que ajustándose al cuadro Per a David Fernández Miró, Castaldo llevó al mural que hoy se puede ver en el Parc de la Mar.
Llegarían con los años sus jarrones heridos con incisiones a las que no hurtó el color. Él restó la función de contenedor del jarrón y lo convirtió en objeto artístico. Preguntado por Barceló ceramista reveló una anécdota para contestar: "Cuando a Cumella le preguntaron por las cerámicas de Picasso, dijo que es como si él tocara el cello y Casals hiciera cerámicas. ¡En menor grado, se puede aplicar a Barceló!".