LOURDES DURÁN. PALMA.
Atrás quedan los parabienes de los nietos de Joan Miró a la apertura de la sala de arte en la estación del tren de Sóller, embrión de la Fundació Tren de l´Art, que contó con la presencia de Jaume Matas en la jornada inaugural. Emili Fernández Miró y Joan Punyet, nietos e integrantes de Sucessió Miró, han abandonado el patronato de la mencionada fundación. Mientras ellos optan por el silencio, Rogelio Araújo, director de la misma, describe la "renuncia" como "el final de una etapa". Otras fuentes hablan una distanciamiento entre los Miró y Pere Serra, presidente vitalicio del patronato.
La interrupción de relaciones se efectuó por escrito, pero bajo ningún concepto, siempre según Araújo, fue solventada con acritud. "La colaboración va a seguir existiendo", aseguró. El que fuera concejal del PP y edil de Cultura en Cort ofreció su opinión: "Se ha cubierto una etapa de consolidación, su presencia ha sido muy importante, pero no va afectar a la marcha de la fundación".
La implicación de los nietos de Joan Miró se sostuvo, así lo afirmaron ellos, por los vínculos sentimentales con Sóller. El abuelo materno de Miró nació en el municipio. A partir de la justificación por el parentesco, Joan y Emili fueron adalides de la conversión de la estación del tren de Sóller en sala de exposiciones, apoyados a su vez en la colaboración de Aníbal Guirado y Ramón Giner. Para ello prestaron por espacio de un año la serie de grabados Gaudí y Lapidari, un total de 35 obras sólo expuestas anteriormente en la Fundació Pilar i Joan Miró a Mallorca. También colgaron de la remodelada estación el tapiz Ágora nº 1, de Miró y Josep Royo, "una de las piezas capitales del montaje", explicó en su día Joan Punyet Miró.
La inauguración del espacio, celebrada el 26 de mayo de 2005, además de contar con la presencia del entonces presidente autonómico, tuvo ribetes festivos. Una comitiva formada por doscientas personas salió de la estación del tren de Sóller en Palma, se detuvo para brindar con champán, hasta alcanzar la estación de término. "El arte no es sólo un asunto de telas y pigmentos. El tren es cultura", dijo Punyet Miró.
Un motivo del grabado mironiano La maja desnuda se cedió para ser utilizado como imagen corporativa de los Ferrocarrils de Sóller, presididos por Oscar Mayol.
La empresa se hizo con Can Prunera una vez constituida la Fundació Tren de l´Art, de la que forman parte de su patronato los alcaldes de Sóller y Palma, cuatro miembros del consejo de administración del Ferrocarril y su presidencia vitalicia recae en Pere Serra. Sucessió Miró ha roto su vínculo.
Ni el Ayuntamiento de Sóller ni el de Palma aportan dinero alguno a la Fundació y, por tanto, "la participación en Can Prunera es como miembros de la junta", señaló Nanda Ramon, concejal de Cultura en Cort. Tampco ceden obra de arte.