EFE. BARCELONA.
El cineasta Manuel Gutiérrez Aragón ganó ayer el XXVII Premio Herralde de novela, dotado con 18.000 euros, con su primera novela, La vida antes de marzo.
Quince manuscritos, de los 405 originales recibidos, llegaron hasta la final del Premio Herralde, entre los que había escritores españoles, argentinos, cubanos, de Uruguay, Puerto Rico y Chile.
El jurado de esta edición, con la más alta participación de su historia, estuvo compuesto por Salvador Clotas, Paloma Díaz-Mas, Luis Magrinyà, Vicente Molina Foix y el editor Jorge Herralde, quienes seleccionaron como novela finalista Providence, del malagueño afincado en Estados Unidos Juan Francisco Ferrer.
Después de seis años seguidos con ganadores latinoamericanos, el Herralde recayó este año en autores españoles. Gutiérrez Aragón explicó tras hacerse público el fallo que La vida antes de marzo está protagonizada por "dos personas extrañas que se encuentran en un tren en 2024, beben y discuten durante mucho tiempo y una de ellas se ha mezclado hace tiempo en una conspiración islamista, que es el cuerpo principal de la novela".
Aunque el punto de partida es el año 2026, "la novela no es ciencia-ficción, sino que mira hacia atrás y se sitúa en la actualidad" y el marzo del título se refiere al 11-M.
Manuel Gutiérrez Aragón (Torrelavega, Cantabria, 1942) ingresó en 1962 en la Escuela de Cine de Madrid, a la vez que estudiaba Filosofía y Letras. Desde su primer largometraje, Habla, mudita (1973), ha realizado filmes como Camada negra (1977), Maravillas (1980), Demonios en el jardín (1982), La mitad del cielo (1986), Cosas que dejé en La Habana y la serie televisiva El Quijote (1992).
Su última película fue Todos estamos invitados (2008), gran premio del jurado en el Festival de Málaga, tras la cual anunció su retirada del cine.
Aunque puede ser una sorpresa que un director de cine se pase a la literatura, "la sorpresa –comentó Gutiérrez Aragón– se produjo en mi adolescencia, cuando todos esperaban que fuera escritor y me dediqué al cine". Y añadió: "Me pareció que no debía tener dos profesiones y por eso no he escrito una novela hasta que me he apartado del cine, no sé si para siempre o por un tiempo".
El cineasta confesó que se ha sentido "rejuvenecido, porque me ha permitido retrotraerme a aquellos tiempos de la adolescencia", y aseguró que acaso del mundo del cine, lo único que echa de menos es su "promiscuidad", pues ha descubierto que "la literatura es un placer solitario".