T. OBRADOR. PORTO CRISTO.
La emoción y el reconocimiento a una forma de ser de una persona y a su obra literaria, con marcado humor satírico anglosajón y fina ironía, protagonizaron Un gin-tonic amb Gabriel Galmés, ciclo sobre el añorado escritor, traductor, autor dramático, profesor, articulista y colaborador (en múltiples publicaciones como DIARIO de MALLORCA), manacorí nacido en 1962 y fallecido en 2001.
Cerca de 160 ciudadanos abarrotaron en la noche del pasado viernes el Centre de Cultura de Porto Cristo. Presentó el acto Jaume Gomila e intervinieron el presidente de la junta de distrito del núcleo costero, Joan Gomila, y los escritores Sebastià Alzamora, Josep Lluís Aguiló y Sebastià Perelló. Biel Mesquida, colaborador de este periódico, no pudo asistir, si bien Perelló leyó un texto que envió. Asimismo, hubo una ovacionada escenificación, a cargo de Francesca Vadell y Antoni Lluís Reyes.
Familiares, conocidos, amigos, alumnos y seguidores de Galmés, que se licenció en filología inglesa, destacaron su carácter y legado literario, con títulos como Parfait Amour, El rei de la casa, La vida perdurable, Una cara manllevada y El rei de la selva. Joan Gomila resaltó su "agilidad mental, no era normal, era súper inteligente", y comentó el hecho de que cuando se casó le regalase dos docenas de vasos de gin-tonic, una bebida que le gustaba particularmente.
Sebastià Alzamora y Josep Lluís Aguiló, que recientemente, por encargo de la Generalitat, han promocionado la literatura balear en distintas ciudades catalanas, con especial referencia a Gabriel Galmés y su libro, de lectura obligada en determinados institutos, El rei de la casa, alabaron la trayectoria del homenajeado. En este sentido, loaron su aportación "desde el punto de vista estilístico", aplaudiendo que supiera usar "el adjetivo eficaz en el momento oportuno" y admirando su forma de "desmontar la realidad desde el aspecto humorístico". Le calificaron también de "excelente articulista".