EFE. MADRID.
Las bibliotecas públicas españolas son mayoritariamente usadas (70%) por adultos de 18 a 34 años, que buscan información, en contra de la idea generalizada de que el mayor número de visitantes son jóvenes en formación. Es sólo uno de los tópicos que ha desmontado un informe sobre el uso y la valoración que los españoles dan a las bibliotecas públicas, presentado ayer en el Ministerio de Cultura.
El estudio, hecho en 45 de las 52 bibliotecas existentes, revela que el perfil del usuario es un adulto joven (el 46,4%). Profesional con estudios medio y medio-alto, que busca datos sobre su trabajo (70%; más hombres que mujeres a partir de los 35 años) y que suele pasar allí una hora de media. Otro dato que destaca es la fidelidad de los socios: casi la mitad de los usuarios tienen carné desde hace nueve años y van todas las semanas .
También se ha comprobado que las bibliotecas públicas del Estado son las mejor dotadas del país –calificadas por sus usuarios con un notable–, con recursos en todas las capitales de provincia y en la mayoría de las ciudades de más de 5.000 habitantes, estando en la actualidad en 52 y con 22 proyectos de construcción o reforma en marcha. Tienen registrados a 2,15 millones de ciudadanos que realizan 14 millones de visitas anuales.