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Blog Sopas mallorquinas - Víctor Conejo Manso

Víctor Conejo Manso

Víctor M. Conejo (Palma, 1975). Estudios de Historia del Arte en la UIB y Comunicación Audiovisual en la Escuela de Arte y Diseño Vía Roma. Antes en TVE Baleares, Cadena SER Mallorca, Radioaktivitat, Mondo Sonoro Baleares, Youthing o IB3.

Sobre este blog de Cultura

"Cuando todo el mundo puede hablar y dar su opinión, la función del profesional es ofrecer su juicio de valor, dar una visión de la realidad desde un criterio personal y serio". O tratar seriamente la cultura popular y escribir para el gran público sobre la alta cultura.


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  • 01
    Junio
    2012

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    Pepe Colubi (Ilustres ignorantes): “A estas edades ya no me da tiempo a creerme humorista”

     

    Pepe Colubi (Madrid, 1966) es la tercera pata sobre la que se apoya Ilustres ignorantes, esa anomalía que parece señalar que otra televisión es posible: inteligente, creativa y para todo los públicos. Junto a Javier Coronas y Javier Cansado, salen de gira por todo el país con una versión de casi dos horas que recalará hoy viernes y mañana sábado en Palma y también en Palma de Mallorca.

    Ilustres ignorantes World Tour. Teatre Xesc Forteza, 21 h., 22 €. Invitados: Quequé (viernes) y Riki López (sábado).

    Colubi actuará el lunes en la sala Vamp, donde representará el monólogo-proyección Viejuna excursión comercial, relato con pruebas fotográficas del “achacoso hedonismo de la tercera edad”, una jornada en compañía de 300 ancianos para ver a Luis Aguilé y Marianico el corto. El autor advierte de que “cabe la posibilidad de que en mitad del monólogo se eche a llorar”. Sala Vamp (c/Industria, tercer molino), 22 h., 5 €.

     

    -Lo que dicen de Pepe Colubi: ese hombre que siempre hace los comentarios más inteligentes en la retransmisión de los Oscar y los Globos de Oro. ¿Es un peligro que a uno lo encasillen como el tipo de los comentarios inteligentes?
    -No sé quién ha dicho “inteligente”… deber ser algún familiar… Aunque pueda parecer un futbolista hortera, es un trabajo de equipo. Y no creo que sea muy inteligente pero sí muy riguroso. Me lo preparo mucho, ya desde las nominaciones.

    -Cuando haces humor, lo basas en la idea ingeniosa, en la revisión creativa, en la observación aguda. No en la pedorreta ni en la empatía forzada. ¿Eso es el humor clásico?
    -No me cierro a nada. También me gusta el humor escatológico, y me hace gracia que exista un tabú sobre ello. Aparte, a estas edades ya no me da tiempo a creerme humorista.

    -A Gila le disparó su vena cómica el fusilamiento fallido al que sobrevivió en la Guerra Civil. ¿Qué fue lo que te lo disparó a ti?
    -Es una mezcla genética, familiar, una actitud ante la vida: vivir a toda risa. Vivimos con todos los complementos trágicos de serie: nacemos llorando, conocemos la muerte de los padres, el dolor, la hipoteca, etc. La risa es el tamiz, el impulso, y hay que ganársela. Me gusta el personaje de Chandler en Friends [interpretado por Matthew Perry] y su actitud de “respuestas chorras a preguntas obvias”.

    -En qué consiste Ilustres ignorantes: ¿humor, divulgación, periodismo?
    -Parafraseando a Javier Cansado: hacemos vanguardia. Lo digo con muchas comillas. El chasis es el humor. Las preguntas son serias y las respuestas son hilarantes. Cansado mete mucha erudición delirante, y para hacer eso hay que tener una cultura muy vasta, como tiene él, tamizada por el delirio, el absurdo y el dadaísmo. Te ríes, pero siempre hay también pequeñas perlas de erudición.

    -¿Qué ofrece la versión teatral de Ilustres ignorantes que no esté en la televisiva?
    -Son casi dos horas frente al programa que dura apenas 25 minutos y es monotemático. En teatro incluimos entre ocho y diez preguntas. Y cuando estamos dos días, como en Palma, cambiamos de invitado. Aquí, el primer día tendremos a Quequé, y el segundo a Riki López.

    -Colaboras con El jueves, una revista que explica las cosas más claras que nadie, ergo hace el mejor periodismo posible.
    -Totalmente de acuerdo. La sección The Timos, de Guillermo, es de las mejores: es caricatura política servida además con su manera tan particular de dibujar. Te da la información y un giro cómico que, además, es una carga de profundidad. El Jueves es un complemento ideal para leer junto a la prensa convencional.

    -¿Has podido hacer el tipo de programa de televisión que quieres o esperas que Ilustres te lleve a él?
    - Ilustres es el ideal. Y realmente no sabía que se podía hacer. Llevamos cuatro temporadas y cada vez me sorprendo más de estar haciéndolo. No soy un profesional de la televisión al uso, pero puedo hacer una tertulia sin límites, traer invitados de altura, como el último, Garbajosa [Jorge, jugador de baloncesto]. Firmaría porque se quedase así eternamente. Hablar de química es un poco hortera, pero poder decir, a 2012, que tengo química con Javier Cansado, a quien sigo desde hace años, me hace temblar la voz.

    -Guionistas, presentadores, gente del medio: todos coinciden en que en España hay talento a espuertas, pero que hay un problema muy serio: los despachos, los señores de traje y corbata, los que deciden.
    -Totalmente de acuerdo. Los males de la televisión en España vienen ya desde los años noventa, con las cadenas privadas. Y ya hay perspectiva suficiente como para verlo. Un ejemplo: la duración de las sitcoms [series de comedia]. Desde que se estrenó I love Lucy [serie norteamericana estrenada en 1951 y protagonizada por Lucille Ball] la duración ha sido siempre de unos 25 minutos. Aquí, desde el principio, se han ido a una hora. Es otro ritmo, estirado para explotarlo comercialmente.

    -Mirando la televisión da la impresión de que hay muchos programas de humor poblados por gente muy poco graciosa.
    -En España hay talento, pero el riesgo que toman en los despachos es poco. Y cuando un programa no funciona, despiden al equipo técnico, pero no al que ha ideado el programa, que siguen ahí.

    -¿Qué ha hecho más daño al humor en España: Torrente o Aída?
    -Morancos, Museo Coconut, todo tiene su público, pero es cierto que hay conatos de humor que se caen por sí mismos. Ha habido una renovación, sobre todo desde el año 2000, y se supone que Hostal Royal Manzanares no volvería a triunfar. Aída no me interesa, pero ha tenido un éxito incontestable, aunque su duración está en el límite. Una comedia no es un drama, y puede durar más, pero no se puede reponer eternamente. Sobre Torrente, es una franquicia de cine, y Santiago Segura ha utilizado muy bien los tirones populares, aunque a gente como Paquirrín o Belén Esteban los vi un poco desaprovechados. La televisión y el cine son demasiado diferentes como para compararlos, y “daño” es una palabra demasiado fuerte. La longevidad de su éxito merece respeto.

    -¿Has sido capaz de hacer chistes sobre la prima de riesgo?
    -Sobre Bankia sí. Es necesario filtrarlo a través del humor. No hay que agachar la cabeza como un avestruz. No hay que arrinconarse por las decisiones de incompetentes como Rajoy o Rato. Llevamos demasiado tiempo oyendo que todo se va a venir abajo. En 2010 decían que 2011 iba a ser un infierno. Todo parece un gag de un supervillano y no de un humorista.

    -Has sido guionista de El hormiguero. Hace unos días pasaron por allí Charlize Theron y Kristen Steward, y días después confesaron en el show de Jimmy Kimmel en la ABC norteamericana que “no entendieron” el programa. ¿El hormiguero está bien enfocado?
    -Fui guionista durante la primera temporada, cuando era dominical y el ritmo era otro. Con la fórmula de ahora les funciona, y me extraña que unos norteamericanos, que tienen todo lo que atañe al marketing de sus películas prefijado por contrato, no sepan a qué van a un programa. De hecho es algo que los de aquí deberían aprender, sobre todo en lo que atañe a involucrarse. Es verdad que en El hormiguero todo es un follón y a veces las entrevistas se desvirtúan, pero las quejas de Theron en el programa de Kimmel tal vez sean también parte del show. Aunque a ella le permito que se queje de lo que quiera y que me pise con sus tacones de aguja.

    -¿Mover la cámara compulsivamente, poner música atronadora y hacer gritar al público son recursos o es hacer trampa?
    -Son recursos. También lo hacían en Crónicas marcianas: movimientos de grúa, los animadores, etc. Hay técnicas tan válidas como los decorados, por ejemplo poner a las personas del público muy juntas. Es un sistema para contagiar la risa.

    -¿Por qué no existen en España humoristas políticos como Bill Maher o cafres inteligentes como Ricky Gervais?
    -No existen visiblemente. Tal vez porque son tan originales y diferentes que forzosamente tienen que existir en un circuito distinto. Por ejemplo, Ignatius Farray, un tipo extraordinario capaz de crear y mantener la tensión jugando a incomodar. A veces parece improvisado, y algunas cosas lo son, pero lo lleva todo al límite. En cuanto al humor político, el late night, tuvo un germen en Noche sin tregua, de Dani Mateo, aunque con menos medios. El intermedio es más humorístico, pero es buen ejemplo de humor político que se moja. El late night se quedó en la lucha entre Sardá y Buenafuente, que es otra anomalía de la televisión en España, como cuando los realities lo coparon todo.

    -Todo el mundo se pone estupendo con lo bueno que es Salvados de Jordi Évole, pero sus cifras de audiencia suelen significar la cancelación de la emisión. ¿Otra tele es posible?
    -Hablamos de La Sexta, que tiene un umbral de audiencia que hace más que aceptable las cifras de Salvados. Lo fiamos todo al sistema de medición, y este es el tipo de programa que tiene una audiencia enorme en internet, cosa que no se puede contabilizar.

    -¿Twitter es la competencia para los humoristas?
    -Pasó con Buenafuente: cuando tienes a miles de personas haciendo chistes sobre la actualidad es legítimo que un equipo de guionistas se asoma a esa ventana que es Twitter y llegue a las mismas conclusiones, a las mismas ocurrencias. Yo estoy en Twitter, pero es un mundo muy endogámico y no es tan grande como parece. Incluso los medios de comunicación lo tomas como medida absoluta, lo que es más comentado, lo que es trending topic, usando términos que la mayoría no conocen.

    -Los que tienen un programa de lunes a viernes temen que pase algo importante en fin de semana, porque llega el lunes siguiente y sienten que no tienen nada que decir: ya ha habido alguien que lo ha dicho en Twitter y se ha retuiteado mil veces.
    -Es un flujo continuo, pero hay tantos chistes malos como geniales. Los profesionales siempre tienen la opción legítima de no mirar Twitter. Hay humoristas que se quejan de que les copian los chistes, pero Chiquito de la Calzada tampoco dice si todos los que cuenta son suyos.

    -Nacido en Madrid, pero asturiano declarado. Siendo Asturias la segunda comunidad más envejecida de España, ¿entienden allí tu humor?
    -Hay mucha gente mayor, pero también mucha retranca. En Asturias he podido hacer prensa escrita, radio y televisión aunque tampoco me considero un periodista, y siempre utilizando la ironía y el sarcasmo, la tendencia a la tontuna con rigor.

    -¿La salida de José Luis Cienfuegos de la dirección del Festival de Cine de Gijón fue justa [Colubi colaboró durante muchos años en el festival]?
    -No. Fue una cacicada tosca, arbitraria e injustificable. No creo que Francisco Álvarez-Cascos tuviera una participación activa, sino que debió ser cosa del nuevo concejal de Cultura de FAC [Foro Asturias Ciudadanos, partido liderado por Cascos], por rencor personal y por colocar a su hombre. Estuve 12 años y Cienfuegos 16, y sé de primera mano cómo se construye una reputación con un presupuesto muy ajustado. Eso explica también el posterior manifiesto en apoyo de Cienfuegos que firmaron personalidades del cine nacional como Almodóvar, Amenábar, Erice, Guerin, Rosales, Armendáriz, los Trueba, Vigalondo o Lacuesta, pero también internacional como Solondz o Egoyan. La prueba de la chapuza política fue que tras comunicarle el despido, por que fue un despido, sin más, a la media hora ya estaba convocada la presentación del nuevo responsable del festival.

    -¿Has recopilado ya suficientes experiencias como para, tras California 83, escribir, por ejemplo, Mieres 97?
    -Soy más vago de lo que parezco. Acabé la novela en 2003 y tardé cinco años en encontrar editorial, y ya en esa época tenía la idea de escribir algo sobre los años 90 y en España. Dudaba sobre si utilizar el mismo personaje, el mismo perturbado. Pero necesito un par de meses solo para la novela que no he encontrado. Aunque California 83 ha cubierto mi vanidad como escritor. Además, no todo va a ser trabajar. Y follar.

    -¿Eso es un homenaje a Javier Krahe [el músico y poeta envuelto estos días en asuntos judiciales] y su canción No todo va a ser follar?
    -Por supuesto.

     

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