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Blog Sopas mallorquinas - Víctor Conejo Manso

Víctor Conejo Manso

Víctor M. Conejo (Palma, 1975). Estudios de Historia del Arte en la UIB y Comunicación Audiovisual en la Escuela de Arte y Diseño Vía Roma. Antes en TVE Baleares, Cadena SER Mallorca, Radioaktivitat, Mondo Sonoro Baleares, Youthing o IB3.

Sobre este blog de Cultura

"Cuando todo el mundo puede hablar y dar su opinión, la función del profesional es ofrecer su juicio de valor, dar una visión de la realidad desde un criterio personal y serio". O tratar seriamente la cultura popular y escribir para el gran público sobre la alta cultura.


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  • 02
    Marzo
    2012

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    Miguel Adrover: New York City Boy

    Uno tiene la impresión de que son pocos los que hablan el lenguaje de la moda –yo no lo hablo–, y que por tanto no son muchos los que entienden lo que ésta quiere decirles. Es la misma incerteza que uno siente ante la danza: como los conocimientos propios no dan para calibrar con justicia, no queda más remedio que poner a trabajar al máximo la intuición personal ante el esteticismo –de un desfile o de una coreografía– para configurarse una opinión ecuánime y defendible.

    También ayuda, claro, la hemeroteca: las crónicas cuentan que Miguel Adrover (Calonge, 1965) emergió en Nueva York, rápido y contundente como el mejor puñetazo, a finales de la década de los noventa. Tras varias colecciones exitosas y halagos de los que abren puertas laborales y coberturas mediáticas (Anna Wintour, editora de la edición norteamericana de Vogue; Suzy Menkes, periodista referencial de moda; Cathy Horn, bloguera especializada del NYT), le cogió a contrapié aquel súbito nacionalismo hiperproteccionista norteamericano post 11-S que luego denunciarían escritores como Franzen o DeLillo. Aquellos días cerriles y castradores coincidieron con la presentación de sus nuevas propuestas de inspiración global, que se vieron por ello rechazadas de plano.

    Tras vicisitudes varias –cancelación de contratos y quiebra financiera incluidos–, el modisto regresó el 11 de febrero pasado a su segunda casa, al Lower East Side, para presentar una nueva colección: parece que, a pesar de los sinsabores, el mallorquín sigue sintiendo que pisar Nueva York es pisar terreno acogedor. Titulada Out of my mind, este miércoles pudo verse un vídeo resumen en Es Jaç (ese bar en La Lonja que es como un piropo certero: a todo el mundo le gusta. Bares como este halagan a una ciudad). El modisto tuvo la deferencia de explicar a los asistentes la génesis del proyecto en Cuba –es por ello que una de las modelos arrojaba pesos cubanos durante el desfile en La Gran Manzana; por ello también los hubo en el bar– y lo que para él significa.

    Adrover dice posicionarse a la contra de las grandes corporaciones, de los ritmos y tendencias artificiales que imponen con periodicidad marcial (¿no debería ser la puntualidad una pista suficientemente descalificadora?, ¿no es el automatismo enemigo de la inspiración?). Afirma no comulgar con la idea de lujo manufacturado en serie (de ropa, de personajes), ni tampoco, incluso, con la de copyright. Consumismo y capitalismo (dólar norteamericano) contra libertad creativa (peso cubano).

    El ideario de este New York City Boy satisface a los que vemos muy pocos referentes personales (¿morales?) en los que creen que gastarse 2.000 euros en un bolso de Louis Vuitton demuestra personalidad y estilo –a pesar de que Keith Richards o Bono hayan aceptado ser imagen de la firma–. No sé si los principios del de Calonge van exactamente por ahí, pero es una de las cuestiones que le plantearía en una entrevista. También querría saber si un cambio de residencia implica un cambio en las fuentes de inspiración. Y por supuesto, cómo era la vida de un triunfador en una ciudad como Nueva York: si tuvo más de divertido o de estresante, de enriquecedor o de desmitificador, si se sintió potenciado o digerido.

     

     

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