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Blog Sopas mallorquinas - Víctor Conejo Manso

Víctor Conejo Manso

Víctor M. Conejo (Palma, 1975). Estudios de Historia del Arte en la UIB y Comunicación Audiovisual en la Escuela de Arte y Diseño Vía Roma. Antes en TVE Baleares, Cadena SER Mallorca, Radioaktivitat, Mondo Sonoro Baleares, Youthing o IB3.

Sobre este blog de Cultura

"Cuando todo el mundo puede hablar y dar su opinión, la función del profesional es ofrecer su juicio de valor, dar una visión de la realidad desde un criterio personal y serio". O tratar seriamente la cultura popular y escribir para el gran público sobre la alta cultura.


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  • 16
    Julio
    2012

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    Más Flexas y menos villages

    Primero, el viernes volvió a celebrarse la ya clásica y renombrada fiesta del Bar Flexas, en la que la música y los recursos escénicos fueron los de siempre. Se repitieron los ingredientes y también el resultado: funcionó. De escándalo. Es un sarao con personalidad, la que da la falta de pretenciosidad y el planteamiento fresco. Allí todo el mundo es bienvenido, y el encanto lo ponen los asistentes, sin necesidad de dirigismos ni paletadas como decirte qué tienes que ponerte. Los hipotéticos flyers de esta fiesta deberían rezar “Gracias por ser tan normal y, por ello, tener tanto estilo”. Fuimos multitud (¿3.000, 4.000?) en la enésima prueba inapelable de que esta ciudad mediterránea y latina tiene un gran déficit de jaranas porque sí y al aire libre.

    Segundo, partamos de la base de que el village de sa Feixina, el patio particular de la Copa del Rey de vela, es lo que debería ser siempre ese y todos los parques: un conjunto de bares y terrazas donde tomarse cosas al fresco (excluyendo las casetas allí dispuestas para adular tontamente el poder adquisitivo). Que no haya multitud de opciones con carácter para tomarse unas cosas al sol (con carácter, no con impostación y pretenciosidad, pijitos, que ya se os ve venir) es lo que traducen las caras de pasmo de los extranjeros cuando pasean por el Born, la Rambla o plazas como sa Feixina. Quien desee quietud que se vaya al monte. Esto es una urbe, y debe ser cosmopolita, vivaz, moderna y amable.

    El problema del village (que ya es bobo en su nombre) lo clavó el otro día Miguel Vicens (él es uno de los mejores opinadores de lo cotidiano y lo palmesano que tenemos en la prensa local): está hecho de espaldas a la ciudad, lo mismo que las regatas. Porque las regatas y el village son lo que son: una pijada rancia. Y pijitos rancios hay en Palma, pero somos inmensa mayoría la gente normal. Y es por ello que está yendo poquísima gente, porque la idea es mala y la imagen que tiene es la que es y echa para atrás. Sa Feixina será durante nueve días el lugar ideal para hacer el provinciano: creer que son alguien los primos, sobrinos, hermanos  y parejas de nadie que practican la no-profesión oficial del nadie: pinchar. Qué lastimica la del DJ, una profesión legítima deslegitimada por tantos nadie. 

     

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