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Blog Sopas mallorquinas - Víctor Conejo Manso

Víctor Conejo Manso

Víctor M. Conejo (Palma, 1975). Estudios de Historia del Arte en la UIB y Comunicación Audiovisual en la Escuela de Arte y Diseño Vía Roma. Antes en TVE Baleares, Cadena SER Mallorca, Radioaktivitat, Mondo Sonoro Baleares, Youthing o IB3.

Sobre este blog de Cultura

"Cuando todo el mundo puede hablar y dar su opinión, la función del profesional es ofrecer su juicio de valor, dar una visión de la realidad desde un criterio personal y serio". O tratar seriamente la cultura popular y escribir para el gran público sobre la alta cultura.


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  • 18
    Julio
    2015

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    Cultura Mallorca

    FIGURAS AL SOL: Diego Ingold (Trampa Teatre)

    FIGURAS AL SOL: Diego Ingold (Trampa Teatre)

    Lorenzo Pons, Diego Ingold, Pere Pau Sancho y Germán Conde son Trampa Teatre.

     

    Con el verano vuelve esta sección de entrevistas, Figuras al sol, por si sirve para ejemplificar que estío no es sinónimo de banalidad. Esta ciudad y esta isla están llenas de figuras que siempre están de actualidad, y son las que dan tensión sanguínea a nuestra sociedad.

     

    Diego Ingold (Palma, 1983) es uno de los cuatro integrantes de Trampa Teatre. Junto con Germán Conde, Pere Pau Sancho y Lorenzo Pons montó una pequeña compañía de teatro improvisado hace tres años que, a día de hoy, se ha convertido en una supernova. El tirón popular de sus espectáculos, enhebrados siempre con excelente humor como arma fundamental, les ha obligado a cambiar varias veces de sede, hasta recién establecerse en la nueva Sala Trampa (Caro 19), y sus clases tienen más de trescientos alumnos. Este domingo celebran su tercer aniversario.

    Ingold es también artista plástico. Las coordenadas de su pintura de trazo vehemente, la exaltación, la voluntad de hacer reflexionar y también un cierto desasosiego, conforman una estética que caló rápidamente en el público: lo normal era que sus exposiciones acabaran con toda la obra vendida. Porque Diego Ingold es un figura.

    Tercer aniversario Trampa Teatre. Domingo 19 de julio, de 12 a 0 horas en la terraza de la Sala Luna (Plaça del vapor s/n, Santa Catalina). Karaoke con banda en directo (22 h.) + Lovely L (20 h.) + DJ Normal & Mr. Pink (21 h.) + Impro (13 y 17 h.) + Actividades para niños con Crearte.

     

    “ES MEJOR VENIR A UNA FUNCIÓN NUESTRA QUE IR AL PSICÓLOGO”

    La primera pregunta es obvia pero obligada: ¿todo en tu vida en improvisado?
    –Justamente ahora no. Estoy escribiendo una obra de teatro para mí, para un solo actor, aunque no es un monólogo. Ahora no improviso mucho en mi vida, pero casi siempre sí lo hago. Incluso cuando pinto. Dejo muchas cosas a la suerte del momento.

    –¿Qué es un actor sin texto al que ceñirse?
    –Un improvisador. O un mimo. Un actor debería ser todo, con texto, con impro o con mímica.

    –¿Solo el humor puede ser improvisado?
    –No, en absoluto. Hemos trabajado otros campos. Cuando viene [la madrileña] Paula Galimberti hacemos El banco y Love, en las que hay bastante componente dramática. La cuestión está en para qué convocamos a la comunidad, y si lo hacemos para reír, es legítimo. Y si la convocas para hacerle pasar un mal trago, también estás intentando comunicar algo. Improvisando, si no estás ceñido a algo muy concreto, pretender emocionar, estremecer o incomodar me parece algo prepotente. No me siento con derecho de torturar al espectador sin un propósito concreto. Por otro lado, también hay drama y vértigo cuando el público ve que, improvisando, no sabes por dónde salir.

    FIGURAS AL SOL: Diego Ingold (Trampa Teatre)

    –¿Por qué ha triunfado Trampa Teatre?
    –Por la necesidad de todos de reírnos de todo. La comedia ha sido históricamente una vía de escape para criticar como están las cosas sin necesidad de que haya discurso político. Simplemente para no llorar. Hoy, todos hemos perdido bastante inocencia y nos cuesta reírnos sinceramente a carcajada abierta. Es mejor venir a ver una función de Trampa que ir al psicólogo. Hemos triunfado por eso y por el boca a boca. Hay tantos estímulos que cuesta mucho llegar al público porque la mayoría ignora tanta información, pero no ignora que seis personas digan “¿Has ido a Trampa Teatre?”.

    [En este instante Ingold hace un inciso marca de la casa en esta entrevista realizada por teléfono: “Qué serio me estoy poniendo. ¿Quieres que me saque un pezón aunque no lo veas?”]

    –Define a cada uno de tus tres compañeros con dos adjetivos.
    –Germán: inocente y expansivo. Pere Pau: puto listo, que es una sola palabra, o mejor, jodidamente listo, y flexible. Lorenzo: generoso y rápido.

    –Es sorprendente la cantera de improvisadores que había por descubrir en Palma.
    –Tenemos 320 alumnos, sin contar con la escuela de niños que volvemos a arrancar en breve, que son más de cien plazas.

    –¿Cómo se le dice a un alumno: mejor dedícate a otra cosa?
    –No hemos tenido necesidad de hacerlo. Enseñando impro ves enseguida que hay gente que tiene madera y además se lo pasa bien, pero es que para quien se le da mal o extremadamente mal, es una terapia muy bestia. Puedes ser poco gracioso o no tener agilidad para romper los marcos que te plantean los compañeros, pero precisamente es un entreno para desarrollar las carencias y la empatía. Mejoras como persona por cojones. Ojalá todo el mundo hiciese impro, y no lo digo como herramienta de marketing. Salir a escena y crear frase a frase con otras personas no es propio solo de personas creativas.

    FIGURAS AL SOL: Diego Ingold (Trampa Teatre)

    –¿Habrías sido artista si tu padre no lo hubiera sido? [Su padre, Adrián, es pintor]

    –No tengo ni idea, y menos mal que no puedo comprobarlo. Crecer empapado de pintura y oliendo a látex y acrílicos supongo que ayudó. Intentar ser como él cuando los padres son como dioses que no tienen defectos fue importante, pero más que por aprender, lo es si procuras no olvidarte de ello, de todo lo que aprendiste.

    –Llama mucho la atención que en tu pintura hay mucho menos humor y mucha más reivindicación e intención de hacer reflexionar.
    –¡No lo había pensado! Supongo que porque pintando tengo más tiempo para pensar que improvisando. También intuyo que es porque la impro es humor y además en formato fast food, no deja constancia, haya estado bien o mal la función. Si algo tiene que quedar y ayudar a la posteridad, conviene que sea más lúcido.

    –¿Vives de todo ello, del teatro y de la pintura?
    –Ahora mismo más del teatro. Me pesa y me alegra. Hasta hace dos años vivía íntegramente de la pintura, pero la vorágine del teatro, las clases, las obras en la nueva sala o las gestiones me dejan muy poco tiempo para pintar. Espero llegar a un 50-50 entre teatro y pintura. 

    –¿El artista debe ser pobre?
    –No, nunca. Toulouse Lautrec nació en una familia de la nobleza y se permitió a sí mismo trabajar sin vender su obra. Ese es el ideal. A veces no estar supeditado a un cliente te hace brillar. Yo he vendido obras a precio más asequible del habitual, acoplándome al consumidor y por medio de formatos que sabía que funcionarían, pero con el teatro como ingreso extra me puedo saltar esas barreras. Ojalá los artistas no tuvieran problemas económicos y pudieran crear libremente. Aunque también me pregunto para quién creamos: ¿para el público, o solo somos masturbadores que no buscamos conectar con el espectador?

    –Pregunta para el artista: ¿tienes ego?
    –Infinito. Cualquier artista debería tener ego. Si hacemos lo que hacemos es porque necesitamos mear nuestro trabajo y no vivir en el anonimato. Adoro a Miquel Barceló porque ves cualquier obra suya, sea lienzo, cerámica u obra de teatro, y sabes que es suya. Esa necesidad de recordarle al espectador que una obra es tuya, es ego. Y la impro sirve para machacarlo, porque no estoy solo sino que somos cuatro y creamos juntos.

    FIGURAS AL SOL: Diego Ingold (Trampa Teatre)

    –Pregunta para la persona: ¿los artistas son personas mejores, más elevadas que el resto, superiores?

    –Me cuesta ponerme por encima o debajo de nadie, pero un artista sí tiene una cierta sensibilidad que le permite ver otros puntos de vista de las cosas. Si un contable se dedica a un campo creativo no puede llegar a casa y ponerse a ver la televisión. Ese tiempo debe invertirse, no perderse. Los artistas no son mejores o peores, pero esa parte de sensibilidad hay que cultivarla. Y todo el mundo pude tenerla independientemente de la educación en arte.

    –¿Qué harás con Palma cuando seas alcalde? [Ingold iba como número siete en la lista de Som Palma/Podemos a Cort]
    –¡Espero no serlo! He estado demasiado metido en política como para atreverme a ser alcalde. Es una tarea muy difícil. Si mis ideas sirven para que otros trabajen quince horas al día para conducir una ciudad, de acuerdo. Trabajaría para que un artista no invirtiera horas infinitas sin recibir ninguna remuneración a cambio. El artista trabaja por y para la sociedad, y me gustaría facilitar su labor. Son como las ONG: dedican su vida a mejorar la sociedad. No son parásitos. Viendo trabajar a mis compañeras, y especifico el femenino, no me veo capaz de hacer lo que ellas hacen. Soy el siete de la lista, y en cuatro años que quedan de legislatura es fácil que corran dos puestos. Si llega el caso, cedería mi lugar al siguiente. Mi trabajo en política convencer a la gente de que confiara en el proyecto de Som Palma.

     

     

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