Blog 
Sopas mallorquinas
RSS - Blog de Víctor Conejo Manso

El autor

Blog Sopas mallorquinas - Víctor Conejo Manso

Víctor Conejo Manso

Víctor M. Conejo (Palma, 1975). Estudios de Historia del Arte en la UIB y Comunicación Audiovisual en la Escuela de Arte y Diseño Vía Roma. Antes en TVE Baleares, Cadena SER Mallorca, Radioaktivitat, Mondo Sonoro Baleares, Youthing o IB3.

Sobre este blog de Cultura

"Cuando todo el mundo puede hablar y dar su opinión, la función del profesional es ofrecer su juicio de valor, dar una visión de la realidad desde un criterio personal y serio". O tratar seriamente la cultura popular y escribir para el gran público sobre la alta cultura.


Archivo

  • 19
    Julio
    2012

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    ENTREVISTA + SORTEO DE ENTRADAS: Joël Iriarte (Joe Crepúsculo)

     

    Este año ha sacado disco y llega de participar en el festival Primavera Sound y en el FIB de Benicàssim. Que su nuevo trabajo provoque el fichaje para los dos festivales nacionales de referencia (y de los más renombrados de Europa) da la medida de la relevancia artística de Joe Crepúsculo, proyecto de Joël Iriarte (Sant Joan Despí, Barcelona, 1981). Hoy jueves actúa en el excelente ciclo Llunes d’es Baluard, cita periódica veraniega ya clásica por su criterio: es una propuesta cultural tan acertada, distinguida y con tanta calidad que lo que propone tiene tanta altura artística o más que lo que cuelga en las paredes del museo que lo acoge.

    *Sopas mallorquinas regala dos entradas individuales para el concierto. Envía un mail a sopasmallorquinas@gmail.com con el asunto "Joe" diciendo lo que, en tu opinion, más le va a gustar a Joël de Mallorca cuando se venga a vivir a la isla.

     

    “QUE CADA UNO SE PIENSE SI ES MEJOR VIVIR BIEN O CREAR BIEN" 

    –Sólo hay dos tipos de músicos, los que escriben siempre sobre el amor y los que no. Y como en tu obra está omnipresente, la primera cuestión es obvia: ¿cuál es tu concepto del amor?

    –El típico, clásico: uno espiritual y otro más terráqueo.

    –Has colaborado con Venga Monjas [dirigieron los videoclips de Toda esa energía en 2009 y Enséñame a amar en 2012]. ¿Te interesa el humor tanto como el amor?

    –Siempre es buena la equidistancia. Me gusta dejar sin ver del todo si lo que digo es humor o no.

    –Cuando hablas del amor, ¿lo haces en serio?

    –Sí, claro que sí, pero también me gusta entrever sólo un poco lo que puede pasar. Como los poemas de Píndaro, que a veces son un círculo que puede cerrarse o parecer que se queda abierto.

    –¿Escribes canciones con mensaje, o todo lo contrario?

    –Me gusta dejar un mensaje, aunque depende del disco. En Nuevo ritmo hay mucha alegría, y en El caldero a veces sí, y a veces no.

    –¿Qué es lo que más te gusta de Russian Red [la madrileña Lourdes Hernández, Russian Red, participa en el clip de Enséñame a amar]?

    –Me gusta mucho su voz.

    –Sólo hay dos tipos de músicos: los que se crean un personaje (Bowie) y los que no (Dylan). ¿Tienes personaje?

    –Imagino que sí, no porque lo haya creado sino porque no puedes controlar la imagen que la gente se crea de ti a partir de vídeos, fotos, etc. Aunque te esfuerces en ser natural, como yo lo intento.

    –Mejor disco nacional de 2008 para Rockdelux por Supercrepus. ¿Ha llegado a pesar?

    –Fue más importante que pesado. Y fue muy bestia. Era el primer año que sacaba disco [en vez de autoeditarse o posibilitar la descarga gratis del disco gracias a una licencia Creative Commons], y la responsabilidad la siento no a nivel musical, sino porque me siga más gente. Pero no deja de ser algo muy subjetivo, como si la música fuera un mundial de fútbol. La cultura no es eso. Imagina un concurso de pintores en el siglo XIX para decidir quién es el mejor pintor...

    –¿Qué queda de Tarántula en Joe Crepúsculo?

    –La semana que viene empiezan a grabar el nuevo disco, y yo colaboro en él. Pero no tocaré con ellos. Era una decisión que había que tomar.

    –¿Qué hay en Crepúsculo que no había en Tarántula?

    –Es un proyecto de una persona frente a otro en el que chocaban tres opiniones. Pero por encima de todo, a Tarántula les distingue Vicente, cuya voz y cuyas letras no tiene nadie en España, y las guitarras de Dani.

    –Muchos hablan de costumbrismo al hablar de tu música. ¿Te parece apropiado?

    –Me parece raro. En periodismo usan muchas palabras por repetición porque no saben qué decir. Se copian unos a otros. En mis letras uso detalles, pero no hablo de magdalenas. Hay un punto vital, pero no para decir tanto.

    –¿Por qué toda esa estética kitsch, cañí, de aire amateur en tu cartelería, flyers, etc.? ¿Hay algo de reivindicación de la iconografía de la postal veraniega?

    –Surge de mis limitaciones como diseñador, aunque es cierto que me gustan los souvenirs y las postales antiguas como las de Mallorca. Busco un punto de atrofiar el buen gusto y de perversidad.

    –No se puede decir que no te guste ser personal en tus portadas. ¿Qué representa la de El caldero?

    –Tiene un punto de ritos, bacanales, antiguos bailes a Dionisos. Es una construcción de Efrén Álvarez que tiene muchos significados.

    –Los tiempos en que se alababa lo inmediato y nada ampuloso de tu música han quedado atrás: en la producción de tus discos hay muchísimo trabajo y, sobre todo, mucha ambición.

    –Totalmente de acuerdo. Los cinco discos han sido una evolución. En los dos primeros no había nada, ni producción. Se quedaron como salieron. Ahora me esfuerzo mucho en cantar bien. Si pasan cuatro meses y ya no te gusta el disco es que no ha habido evolución.

    –Hay muy buena heterodoxia en tu nuevo disco, algo que ya había, de manera creciente, en tus anteriores trabajos. ¿Es ambición o dispersión (sin que ésta sea vista peyorativamente)?

    –Me gustan muchos tipos diferentes de música porque intento no cerrarme y no tener prejuicios. En España a veces parece que esperan que te momifiques y hagas siempre el mismo disco para no perder fans.

    –¿Por cuál de tus discos te gustaría que empezase alguien que no te haya escuchado nunca?

    –Depende de lo que busque. A algunos les gustaría que sacase el Supercrepus una y otra vez. Pero si busca mejor sonido, Chill Out o Nuevo ritmo, que son más universalmente diferentes.

    –¿Perteneces a la escena barcelonesa o vas a tu aire?

    –No creo que exista una escena barcelonesa. Me muevo con Sergio de Pegasus, con la gente de Tarántula, gente con la que compartimos fuerzas, pero con el resto no compartimos mucho.

    –En España, cuando a uno le califican de imprescindible, desbordante, sólido, envidiable, ¿qué proporciona? ¿Mucho trabajo? ¿Buen sueldo?

    –Los adjetivos no dan de comer. Dan alegría, pero por un lado están los críticos y por otro la aceptación que se haga de eso. A veces se retroalimentan, y a veces no.

    –Tu música y la entrada a tus conciertos se van a encarecer, de un 8% a un 21%. ¿Te preocupa, crees que tendrá consecuencias?

    –Por supuesto. Ya este año se ha notado muchísimo. Los músicos, las salas, todos dicen que han bajado las cifras de asistencia, hasta un 30% o 40%. También puede parecer que al público le apetecen más los festivales que los conciertos individuales. En definitiva, parece que el Gobierno quiere que la cultura sea un lujo. Si cuesta mantener más un negocio y da menos dinero, cerrará.

    –Sobre la actualidad: las generaciones jóvenes, ¿seremos perdedores?

    –No lo sé, pero puede que sí vaya a haber una generación perdida. Habrá que contar con emigrar. Mi familia ya lo hizo. Eso no es perder, es buscar lo que necesitas en otro sitio.

    –¿Estás de acuerdo con que épocas tan duras como esta estimulan la creatividad? ¿Habrá un boom de calidad artística en próximos años?

    –Si miras los procesos históricos, los momentos de mayor creatividad artística han sucedido después de momentos políticos y sociales complejos. Después de eso, que cada uno se piense si es mejor vivir bien o crear bien. 

     

    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook