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Blog Sopas mallorquinas - Víctor Conejo Manso

Víctor Conejo Manso

Víctor M. Conejo (Palma, 1975). Estudios de Historia del Arte en la UIB y Comunicación Audiovisual en la Escuela de Arte y Diseño Vía Roma. Antes en TVE Baleares, Cadena SER Mallorca, Radioaktivitat, Mondo Sonoro Baleares, Youthing o IB3.

Sobre este blog de Cultura

"Cuando todo el mundo puede hablar y dar su opinión, la función del profesional es ofrecer su juicio de valor, dar una visión de la realidad desde un criterio personal y serio". O tratar seriamente la cultura popular y escribir para el gran público sobre la alta cultura.


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  • 13
    Julio
    2011

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    ENTREVISTA - Mark Ronson: “No me importan las clases. Cuando pincho, rindo mi ego”

    Galería de fotos del concierto por César de la Lama:

    http://comunidad.diariodemallorca.es/galeria-multimedia/MUSICA/Mark-Ronson-Mallorca-Rocks/29516/1.html

     

    El currículum musical de Mark Ronson es bastante interesante, tanto o más, para qué negarlo, que el social: de alguien que pinchó en la boda de Tom Cruise y Katie Holmes no sorprende que le señalen como íntimo de Mick Jagger o Beyoncé y su marido Jay-Z. También es reconocido por ser el inventor del sonido retro de Amy Winehouse: él fue el principal productor de Back to Black, el álbum que incluye la archiconocida Rehab. DJ habitual durante varios años del Suede, el club de Justin Timberlake en Nueva York, este inglés de nacimiento fue modelo puntualmente para Tommy Hilfiger, tras lo que se convirtió en el DJ estrella de fiestas privadas exclusivas y tontorronas de la ciudad. La nómina de gente con la que ha colaborado (de Kanye West, Quincy Jones, Mos Def, Rivers Cuomo, Macy Gray, P. Diddy, Duran Duran o Jack White, a Robbie Williams, Christina Aguilera o Lily Allen), le ha proporcionado reconocimiento artístico pero también un cierto acoso habitual por parte de la prensa amarillenta (su hermana Samantha, de profesión hermana y ocasionalmente DJ, es la novia oficial de Lindsay Lohan). Tras la sesión como DJ que ofreció el martes en el ciclo Mallorca Rocks, a medias con Zane Lowe (otro pinchadiscos popularísimo en Inglaterra), responde a las preguntas no sentado, sino derramado en una silla, con los pies sobre una mesilla. Confiesa no sentirse cansado, pero sí incómodo por lo sudado que está. Prácticamente no mira en ningún momento a quien le hace las preguntas, al mismo tiempo que repite shit (“mierda”) constantemente.

     

    -Primero de todo, explique a este mallorquín lo que acaba de pasar ahí fuera: una audiencia que ha disfrutado casi extasiadamente de hora y media de hits del pop y rock anglosajón de los últimos 10 años, de Oasis a Beyoncé: ¿Ha sido un show para la clase media inglesa?

    -No sabría decir, sinceramente. Es la primera vez que vengo a Mallorca y no he pasado demasiado tiempo por aquí. Simplemente somos Zane y yo (creo que él ya pinchó en Eivissa hace dos años) poniendo la música que nos gusta. Realmente no importa si es para la clase media. Zane y yo ya tenemos una cierta edad, y yo crecí en los clubs de Nueva York, pinchando hip hop, y ahora la música para la gente más joven ha cambiado… así que no puedo ver ninguna norma en la música que pinchamos.

    -Ya, pero la mayor parte del público es inglés.

    -Lo sé, pero no tengo datos demográficos de los que han venido. Supongo que hay gente de Manchester, Leeds, Sheffield, Londres… Y creo que la diferencia entre Mallorca y Eivissa es que allí van a ver al grupo adrede, mientras que aquí la gente viene a pasar su semana de vacaciones y, si le va bien, van a un concierto. Y por eso a mí no me importa la clase, porque yo rindo mi ego como DJ y quiero que se lo pasen genial. No me lo planteo en términos sociológicos. Quiero que bailen, salten y follen.

    -Da la impresión de que la dimensión social de un DJ y productor en EE UU puede ser enorme, mayor incluso que la que se puede conseguir en Inglaterra.

    -En EE UU hay más celebridades, y más música. Además, hay muchos DJs que se han hecho un nombre en Inglaterra, como Diplo, o como hicieron Jimi Hendrix o The Strokes, y luego se hacen aún más grandes en EE UU, incluso más que los propios artistas norteamericanos. Inglaterra siempre ha sido un buen lugar para hacerse un hueco. ¡Y yo lo hice al revés! Empecé en los clubs de hip hop del Nueva York underground, a mediados de los noventa, con gente como Nate Dogg o Ghostface Killah, raperos que luego se han hecho famosos, pero que entonces solo se preocupaban de hacer buena música. Y como la música es un ciclo, procuro no olvidar qué me gusta y de dónde vengo.

    -¿Dónde se reconoce más: en un personaje de Bret Easton Ellis o en uno de Gossip Girl?

    -Conozco más a Easton Ellis que la serie de Gossip Girl. No la he visto, pero claro, he oído hablar de ella, no soy idiota. Pero no me importa demasiado la imagen que doy, si soy el DJ de moda o no. Me interesa producir música, y tampoco me interesa demasiado que me reconozcan como el productor de soul de moda. Me da igual si lo que hago encaja en una categoría u otra. Lo importante es hacer la mierda que amas. Nunca vas a poder controlar lo que dicen ni los medios, ni la gente. Y puedes estar seguro de que la cosa va a fallar si estás pendiente de lo que esperan de ti o de crear un hit. Entonces es cuando pierdes tu propia voz.

    -¿Entonces se siente cómodo con la sentencia “existe un sonido Ronson claramente reconocible”?

    -¡Es que no creo que sea así! Si escuchas Rehab, luego Bang Bang Bang y luego otros éxitos en los que he colaborado puedes oír un mundo muy amplio. O escuchando mi álbum Version (2006): hay sonido Motown y mucha otra mierda maravillosa. Pero luego abres una revista y ves que todo se reduce y se hace predecible, y quieres cambiarlo. No quieres que te metan en un agujero y que todo el mundo te diga cómo debe sonar tu próximo disco. Y eso he intentado con Record Collection (2010), que sea diferente. Y cuando produces, más o menos lo mismo: hay que buscar hacer el mejor disco para el artista.

    -Sobre el sonido retro que usted inventó para Amy Winehouse y que está siendo tan imitado, ¿no cree que mirar tanto hacia atrás hace que no se esté definiendo el futuro, es decir, que no se esté inventando un sonido propio para estos días?

    -Yo sí oigo sonidos y discos que definen estos días, como Metronomy [grupo inglés de música electrónica, actuaron en el Mallorca Rocks el pasado 28 de junio].

    -¿Podría pasar que de tanto hacer revivalismo musical, dentro de 10 años no sea posible hacer revival de esta época porque no habrá un sonido propio de hoy en día?

    -Mezclar tantas cosas como se están mezclando estos días, cualquier cosa que te influya, está definiendo el sonido de hoy. Cuando trabajaba con Amy Winehouse quería que sonase a Motown, pero también que le pudiese gustar a Ghostface Killah, y al mismo tiempo, que Zane Lowe pudiera reventar clubs con él. En 1971, Paul McCartney dijo que en 2010 todo estaría ya hecho, que no habría posibilidad de crear nada original. Pero luego aparece Squarepusher, hace buruburuburuburu y hace algo nuevo. Por supuesto que siempre va a ser muy difícil inventar algo novedoso, pero mezclar lo que te gusta siempre va a crear algo inédito. Cada vez que Tarantino se sienta a escribir un guión tiene sobre él la sombra de Shakespeare, porque él lo escribió todo en tragedia y drama. Pero tan solo tiene que poner algo de su parte para añadir esa diferencia.

    -Hace unas semanas, Amy Winehouse salió al escenario en Belgrado. No se tenía en pie, y no pudo acabar el concierto. Poco después, se anunció la cancelación de toda la gira europea de presentación de su nuevo y esperadísimo disco. Winehouse tiene un cierto talento evidente y podría estar conquistando el mundo. ¿Qué es lo que no puede controlar?

    -Preguntas a la persona equivocada. Tendrías que preguntárselo a Amy. Hicimos muy buena música juntos, pero no puedo hablar por ella.

    - Fatboy Slim [actuó en el Mallorca Rocks el pasado 21 de junio] dijo de usted que envidia su buen gusto.

    -Eso es encantador por su parte, porque él es una influencia fundamental en mi sonido, sobre todo por el gran trabajo que hizo en los noventa, mezclando ritmos de hip hop con música dance. Esos discos fueron extraordinarios, y me emociona que dijera eso.

    -Se suele decir que hay dos tipos de productores: los técnicos y los psicólogos. Dicen que usted está entre los segundos.

    -Creo que soy de los dos tipos. Cuando empecé a producir quería hacer discos que sonaran como DJ Premier, y por eso fui a comprarme una batería, aunque no sabía colocar los micros para grabar una batería. Tienes que ir aprendiendo. Luego tienes gente como Rick Rubin, que es un productor psicólogo, o Quincy Jones, aunque nadie graba a una orquesta como él, por lo que se podría decir que es de los dos tipos, como George Martin, o Dr. Dre. Por tanto, es importante ser de los dos tipos para sacar el mejor rendimiento al grupo o al cantante con el que trabajas, pero al mismo tiempo tienes que saber ver lo que hacer para que la mierda suene bien.

     

     

    CRÍTICA

    Mark Ronson & Zane Lowe.

    Ciclo Mallorca Rocks. Hotel Fiesta Mallorca Rocks. Aforo: 3.000 aprox. Casi lleno.

     

    Envidia insana

    He argumentado varias veces que la diferencia entre el show business musical inglés y el español está en el modelo: lo populachero, lo que los medios generalistas reproducen en Inglaterra hasta el hastío, lo que los paletas cantan en la obra, es lo que Ronson y Lowe pincharon: Amy Winehouse, Blur, Arctic Monkeys, Prodigy, Oasis (¡otra vez la capella de Wonderwall, como con Fatboy Slim! ¿Qué les pasa a los ingleses con esta canción? Acabará sonando el día de la apertura del Parlamento). Cuando arrancaron la noche con Crazy in love de Beyoncé a toda castaña quedó claro que habían venido para romper cinturas y gargantas sin exquisiteces. Produce envidia insana que su modelo masivo básico no produzca el sonrojo que provoca en España, basado en Operación Triunfo y lo que promueven desde Los 40 Principales y la práctica totalidad de la televisión. (Para que no haya malentendidos: pienso igualmente que España no tiene un problema de calidad. Ni mucho menos: en este país hay tanta calidad como en cualquier otro. Cualquier país. Y hay géneros -no solo el flamenco- en el que somos pioneros, como la fusión. Pero el problema es uno, y muy sencillo: la gran masa no lo sabe porque nadie se lo cuenta).

    Volviendo a la sesión de Ronson y Lowe, la sumisión a la clase media que ejercieron vino con empaque escaso: los visuales parecían una pantalla de fondo de Windows, los efectos de luz fueron ramplones y no fue mucho el esfuerzo dedicado a las mezclas. Pero dio igual, porque el espectáculo y la fiesta, rotundos e infalibles, salían de los altavoces.

     

    * Facebook & Twitter: conejomanso

     

     

     

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