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Blog Sopas mallorquinas - Víctor Conejo Manso

Víctor Conejo Manso

Víctor M. Conejo (Palma, 1975). Estudios de Historia del Arte en la UIB y Comunicación Audiovisual en la Escuela de Arte y Diseño Vía Roma. Antes en TVE Baleares, Cadena SER Mallorca, Radioaktivitat, Mondo Sonoro Baleares, Youthing o IB3.

Sobre este blog de Cultura

"Cuando todo el mundo puede hablar y dar su opinión, la función del profesional es ofrecer su juicio de valor, dar una visión de la realidad desde un criterio personal y serio". O tratar seriamente la cultura popular y escribir para el gran público sobre la alta cultura.


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  • 22
    Julio
    2012

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    ENTREVISTA Figuras al sol: Ramon Caimari (Cultura Club)

     

    El trabajo del periodista especializado es hacer juicios de valor con honestidad y argumentos, y ahí va uno: el Cultura Club es el local palmesano que más méritos ha acumulado en la última década para distinguirse como marca propia, por la calidad y actualidad artística de sus conciertos y por la propuesta musical de la sala misma, que es un oasis de modernidad es una ciudad que no acaba de quitarse la caspa de encima.

    Ramon Caimari es el propietario del club y uno de los responsables, junto a la promotora local El mago suplente, de la cita histórica de hoy domingo en Mallorca: ni más ni menos que Axl Rose y sus Guns’n’Roses. Ramon es, sobra decirlo, un figura.

     

    “EL QUID PARA TRAER CONCIERTOS COMO EL DE GUNS ESTÁ EN QUE QUIEN GOBIERNA QUIERA HACERLO”

     –Llevas muchos años de promotor musical y agitador cultural. ¿Cuántas veces has abandonado?
    –Dos o tres veces he estado a punto de dejarlo. Pero el mal gusto se pasa cuando ves otra nueva oportunidad de montar algo interesante.

    –¿Cómo es el público mallorquín: exigente y con criterio, o voluble y poco al día?
    –Muy complicado. El público de la música es minoritario, y además la gente no está acostumbrada a pagar por los conciertos o a otras cosas muy habituales en la península, como los cambios de recinto.

    –¿Tenéis un público fiel, o eso es una quimera que nadie alcanza?
    –Estuvimos solos durante mucho tiempo, y ahora hay más competencia. Aun así creo que el Cultura ha sido uno de los locales más estables. El público que está un mes sin venir, tiene ganas de volver.

    –Ramon Caimari del Cultura Club: el hombre tranquilo, el hombre discreto.
    –Sí, muy tranquilo. Siempre he pensado que las rabietas no solucionan los problemas.

    –¿El Cultura Club es exactamente el local que querías tener?
    –En principio, el del Paseo Mallorca era el ideal, aunque le fallaba el poder hacer conciertos en condiciones. El más definido era el que estaba en el local del Caramelo’s, en el Paseo Marítimo: una sala para 200-300 personas. Al Cultura le han faltado las dimensiones y los permisos para crecer adecuadamente.

    –¿Por qué la gente de tu edad y la mía no va al Cultura?
    –Han ido durante años, y siempre llega un momento en el que te cansas. Hoy existe la idea de que hay mucho niño, pero hace cinco años tú también tenías 25. Pasa algo muy curioso: los veinteañeros dicen que el club es de treintañeros, y éstos dicen que de veinteañeros. En definitiva, siempre hemos un amplio abanico de asistentes.

    –¿Quién es vuestra competencia?
    –En verano las verbenas. El público rockero es muy verbenero. También las fiestas privadas. Y las fiestas puntuales, mensuales, que son muy fáciles de llenar. Lo difícil es llenar varios días a la semana pagando alquileres, sueldos, Seguridad Social, etc.

    –¿Existe la marca “Cultura Club”?
    –Creo que sí, aunque tiene sus pros y sus contras.

    –¿Pesan más en ella los desencuentros que los logros?
    –Cuando hacemos algo estamos muy expuestos a que se nos critique porque estamos muy definidos, sea con los Guns o con Manel. Tal vez otros son más altruistas, pero nosotros tenemos una parte empresarial, y tanto en los conciertos como en el club las cuentas tienen que salir. Muchas veces se nos acusa de elitistas, pero no queremos ser guías de nadie. Tenemos nuestro criterio, y creemos que la gente nos ha respondido.

    –¿Qué te cuesta más a día de hoy: llegar a casa a las siete de la mañana o estar al día de la música?
    –Me cuesta mucho estar al día. Se necesita mucho tiempo. Y precisamente porque en el Cultura seleccionamos mucha música. Sobre la actualidad, creo que los grandes grupos indies no están dando la talla. Me cuesta entender las nuevas tendencias musicales.

    –Por si algún día quiero hacerle un gran regalo a alguien: ¿cuánto cuesta traer a Guns’n’Roses?
    –¡Muchos dolores de cabeza! El quid en este tipo de grupos está en que la gente que gobierna Palma quiera traerlos. Son un grupo que no se trae, se ofrece. Y si llegas a todo lo que piden, llegas y es posible montarlo. Si hubiésemos ido a por ellos, no lo habríamos conseguido. El mundo de los conciertos es muy complicado, y casi nunca traes a quien quieres.

    –¿Cómo se supera un hito como este?
    –Esto es primer nivel, pero también una cuestión personal: cualquiera puede pensar en un grupo que le apetezca mucho. Ha sido cuestión de aprovechar la oferta. Y oferta hay muchas, lo aseguro, pero los promotores ven poca ayuda de los políticos. Superarlo es fácil: se conseguirá si nos ayudan, porque conciertos de estas características son una oferta cultural de calidad.

    –¿Palma es cosmopolita?
    –No. La gran lástima de Palma es que no lo es. Los políticos no tienen interés en explotar inteligentemente la ciudad. Se ha dicho mil veces que Palma podría ser una gran ciudad europea, pero es una guerra perdida. Aunque también hay un doble dilema: es necesario salir de tu casa y ver mundo.

    –¿Mallorca puede ser Ibiza?
    –Es otra gran discusión. Siempre nos hemos preguntado por qué Ibiza tiene unas reglas diferentes a Mallorca. Por qué un lugar que está a dos horas de tu casa tiene tantas discotecas sin problemas de horarios o playas sin tantas restricciones como aquí. No jugamos con las mismas armas. Aquí te multan por poner una jardinera o dos mesas de más. Es un problema de interés social. Aquí el único interés es que a los hoteleros les funcionen las cosas.

    –Cultura Club, Mallorca Rocks, Alternatilla, Jarana, Ruta Martiana, Primeros Pasitos, Cançons de la Mediterrànea, Auditòrium, Renou Col.lectiu, Casino Royale, Safari, Zulo’s, Sa Riba, Pecan Pie, BCM, una escena con cientos de grupos… y el discurso mayoritario sigue siendo “nunca pasa nada en Mallorca”.
    –Es el carácter mallorquín. Pero es también porque aunque las iniciativas son muchas y buenas, las infraestructuras no son las adecuadas para sacar el 100% del rendimiento. Tal vez haya también un problema de falta de habitantes. Hay mucha propuesta de bajo poder adquisitivo porque la gente de aquí no gasta. No hay público suficiente para tanto local.

    –¿La subida del IVA pone en peligro tu negocio?
    –La verdad es que no he tenido ni un solo segundo para pensar en ello. Supongo que será malísimo, porque lo necesario ahora, precisamente, es bajar precios, y no podremos si hay que comprar más caro.

     

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