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Blog Sopas mallorquinas - Víctor Conejo Manso

Víctor Conejo Manso

Víctor M. Conejo (Palma, 1975). Estudios de Historia del Arte en la UIB y Comunicación Audiovisual en la Escuela de Arte y Diseño Vía Roma. Antes en TVE Baleares, Cadena SER Mallorca, Radioaktivitat, Mondo Sonoro Baleares, Youthing o IB3.

Sobre este blog de Cultura

"Cuando todo el mundo puede hablar y dar su opinión, la función del profesional es ofrecer su juicio de valor, dar una visión de la realidad desde un criterio personal y serio". O tratar seriamente la cultura popular y escribir para el gran público sobre la alta cultura.


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  • 20
    Mayo
    2012

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    CRÍTICA - Microteatre per romanticisme + galería de fotos

     

    Galería de 42 fotos de "Microteatre per romanticisme": comunidad.diariodemallorca.es/galeria-multimedia/Microteatre-romanticisme/Microteatre-romanticisme/42407/1.html

    Si existiera una medalla al mérito en las Bellas Artes en Balears (¡¿cómo es posible que no exista?!), o un reconocimiento a la iniciativa cultural, además de novedosa y necesaria, con calidad, el Microteatre debería ser favorita a ella: está generando obras inéditas, está dando trabajo a actores y actrices y, en mayor o menor medida, está generando ingresos. A los políticos que se llenan la boca con que hay que diversificar, enriquecer y desestacionalizar la cultura les han vuelto a dar una zurra en los morros: se les han vuelto a adelantar.

    Es normal: está gestionando la cultura gente sin cultura, gente que ni ha consumido ni ha gestionado nunca cultura, que es como pedirme a mí que construya un puente: pues ni puta idea de cómo se hace un puente, oiga. Vamos ahora con lo importante: el teatro, la cultura.

    Quinta edición de este Microteatre itinerante tras las llevadas a cabo en la antigua cárcel, castillo de Sant Carles, Galerías Velázquez y platós de las series de IB3. El lugar escogido es esta ocasión son los jardines de Alfàbia, en la carretera de Sóller, siguiendo con la intención de que sean localizaciones de impresión: ¿superarán los palmesanos su tradicional pereza para moverse más allá de 10 minutos de casa?

    El espacio no puede añadir más la excepcionalidad a la propuesta: los lugares concretos donde se representan las obras no son especialmente llamativos (sí lo eran la trinchera en Sant Carles o las celdas de la cárcel; aquí son un pequeño abrevadero, un mini patio con un pozo o un par de rincones en los jardines), pero como todo el recinto en sí es una preciosidad, todo gana y todo se realza. Eso sí: hay que llevar calzado cómodo, pues se acaba jarto del empedrado y de subir y bajar escaleras.

    Desde la organización se señala que esta ha sido la primera ocasión en la que han tenido que descartar propuestas: fantástico, la creatividad es creciente. El leitmotiv para esta quinta edición es el romanticismo; los recursos a incluir, música y danza. Hay que reconocer valentía en la elección: no a todo el mundo le gustan los musicales, mucho menos la danza. La corta duración de las obras, claro, jugará a favor.

    -El cabaret dels somnis vius. Txt.: Marta Barceló. Mús.: Pascal Desmeules. Dir.: Biel Jordà. Int.: Marta Barceló y Joan Manel Vadell. Vest.: Bel Cirerol. Piano: David Mohedano.
    Se inicia la obra y hay caras entre el público que translucen la incógnita principal: ¿va a ser todo cantado? Cuando llegan los pasajes con texto, a alguno se le escapa un soplido de alivio. El montaje de Barceló y Jordá ya muestra por dónde van a ir los (acertados) tiros: la historia se presenta por medio de canciones y avanza por medio de diálogos. Al final, canción para rematar y todo cuadra satisfactoriamente. Interesantes las reflexiones que propone la historia, muy bien el vestuario, gran voz la de Barceló, y Vadell, como siempre, muy convincente.

    -Tot el que sempre has volgut saber sobre l’amor (però mai t’has atrevit a preguntar). Txt.: Jaume Miró. Dir.: Josep R. Cerdà. Mús.: Els botifanfarrons. Int.: Maria Rosselló y Guillem Simó.
    Homenaje al musical clásico (el título referido a Woody Allen también pertenece ya a esa categoría), la historia fluye veloz y muy hábilmente, con una pareja protagonista de poderosa química. Todo ello sazonado con el irresistible encanto, impagable, del jazz interpretado por Els botifanfarrons. Mención especial para Simó, quien interpreta notablemente al patán encantador con un registro que iría desde Bob Hope y Jerry Lewis hasta Woody Allen.

    -Sergi & Irina. Txt, mús y dir.: Àlex Tejedor. Dir. mus. y piano: Miquel Brunet. Vest.: Bel Cirerol. Int.: À. Tejedor y Alexandra Palomo.
    Otra de las piezas construidas con vocabulario de musical clásico, equilibra con tiento dosis de humor ligero con referencias dramáticas a la II Guerra Mundial. E incluye una importante componente melosa que, conviene recordarlo, estuvo siempre presente en los musicales de Broadway y Hollywood más clásicos y ortodoxos: desde Fred Astaire hasta Gene Kelly pasando por Judy Garland, lo almibarado tuvo tanto peso en las producciones musicales como las mismas coreografías (encantadoras, por cierto, las aquí incluidas). Hay otro plus en la interpretación al piano: si había de ser elegante tenía que estar, claro, a cargo de Brunet.

    -Catalina & Biel. Cor. y dir.: Carlos Miró. Mús.: Marta Elka y Toni Pastor (canciones de Marina Rossell). Int.: C. Miró y Carmen Verger. Vest.: Joana Borràs.
    La apuesta más lírica llega de la mano del veterano coreógrafo y bailarín Miró, a través de la única obra que prescinde del texto, si bien las canciones de Rossell dan suficientes claves como para hilar la trama. El esteticismo es sabio y hermosísimo, no en vano viene de uno de nuestros principales baluartes de la danza contemporánea. Una mínima interactuación con las fuentes que dan acceso al pequeño recinto le sirve a Miró para lograr una poderosa poética de la esperanza, la derrota y la muerte. Según muchos, la mejor obra.

    -Catalina. Txt.: Raphel Pherrer. Dir.: Lluqui Herrero. Int.: Vivian Caoba.
    Uno de los grandes hallazgos de esta edición del Microteatre es el tronchante monólogo que tan creíblemente interpreta Vivian Caoba. El ingenioso texto de Ferrer va embalado merced a la extraordinaria comicidad natural de la diva, talento que siempre la ha puesto por delante de todo el que piensa que el mero hecho de trasvestirse ya es gracioso. Muchos dirán que si el resultado tenía que ser inteligente, certero y felizmente irreverente (¡cuánta irreverencia hace falta en los autores de hoy!), nadie mejor que Ferrer.

    -Insomni d’una nit d’estiu. Txt.: Bernat Molina. Dir.: Marga López. Int.: Carmen Serrano y Bernat Molina.
    El montaje con el planteamiento previo más sorprendente (la silla, el fauno), posteriormente bien resuelto: el desconcierto por la trama simbólica inicial conjuga muy bien con la posterior “bajada a la realidad”. Perfecto ejemplo de que un trabajo muy puntual de luces aporta un tanto concreto pero importante. Muy bien Carme Serrano como la idealista caprichosa.

    Como consideraciones finales señalar que, en todo el Microteatre, prácticamente la totalidad de las obras giran en torno a la comedia y tienen una estructura similar: planteamiento, desarrollo, giro imprevisto final. Se echa de menos más apuesta por la pura potencia textual (Confessió o la picada d'una puça, de Xavier Uriz, vista en Sant Carles; el monólogo interpretado por Vivian Caoba) o el mero peso de la trama (Weltanshauung II, curiosamente también de Xavier Uriz y vista en Sant Carles; Les restes del naufragi, de Joana Castell, vista en los platós).

    En esta edición en Alfàbia, no habría estado mal que los montajes escarbasen más en las posibilidades de las diferentes localizaciones, como sí se hizo en las ediciones de la cárcel o de los platós. Sobre los montajes, se echa de menos un cierre más concreto, más teatral (recurriendo por ejemplo al simple apagado de luces) que señale al público el fin de las obras, ya que quedan un tanto desangeladas. Y por último, por lo visto hasta ahora, los textos han estado entre bien y muy bien, pero no ha habido ninguno extraordinario. Para próximas convocatorias, desearía uno que fueran fieramente ambiciosos.

     

     

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