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Blog Sopas mallorquinas - Víctor Conejo Manso

Víctor Conejo Manso

Víctor M. Conejo (Palma, 1975). Estudios de Historia del Arte en la UIB y Comunicación Audiovisual en la Escuela de Arte y Diseño Vía Roma. Antes en TVE Baleares, Cadena SER Mallorca, Radioaktivitat, Mondo Sonoro Baleares, Youthing o IB3.

Sobre este blog de Cultura

"Cuando todo el mundo puede hablar y dar su opinión, la función del profesional es ofrecer su juicio de valor, dar una visión de la realidad desde un criterio personal y serio". O tratar seriamente la cultura popular y escribir para el gran público sobre la alta cultura.


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  • 10
    Agosto
    2011

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    CRÍTICA: Kenny Garrett Quartet en el 17º Festival Internacional de Jazz de Sa Pobla

    Kenny Garrett Quartet

    K. Garret (saxo), Benito González (piano), Corcoran Colt (contrabajo) y Marcus Baylor (batería)

    17º Festival Internacional de Jazz de Sa Pobla.

     

     

    INICIO ESPECTACULAR, FINAL FESTIVO

    -“Este tío es un profesional de primera línea”.

    -“Sí, pero me da miedo que venga relajado”.

    Este diálogo oído ayer noche en Sa Pobla pudo convertirse en realismo, pero se quedó en ciencia ficción: solo el inicio del concierto puede que sea el más brioso, espectacularmente intenso, de los que se han podido ver en este, más que relevante, histórico, festival de jazz que Pep Crespí lleva años emperrado en gestionar. Y siempre gratis y al aire libre, con el encanto añadido que ello supone. El jazzista de Detroit ofreció técnica y discurso de primera línea (lógico siendo alguien que compartió cinco años con Miles Davis y que, recientemente, ha girado con el supergrupo Five Peace Band junto a Chick Corea y John McLaughlin), arrancando con aires de post-bop canónico y evolucionando a un funk-rock más cercano a Maceo Parker que a sus idolatrados Davis o Coltrane.

    Más pruebas del gran concierto que se vio ayer: el músico iba tan sobrado y creó un clima tan festivo que pudo permitirse el lujo de desatender la propia música para, en un bucle final larguísimo, hacer una y otra vez cantar, dar palmas y acabar por levantar de sus sillas a todo el público, que no era poco. Uno no sabe calcular cuánta gente había llenando la plaza (¿2.000, 3.000 personas o más?), pero noches tan distinguidas como esta, con artistas de talla internacional y con una audiencia entregada (¡y ya van diecisiete años!) es lo que ciertos políticos mediocres y además analfabetos funcionales, porque se ve que son incapaces de calibrar la categoría cultural y popular de esta iniciativa, van a cargarse.

     

     

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