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Blog Sopas mallorquinas - Víctor Conejo Manso

Víctor Conejo Manso

Víctor M. Conejo (Palma, 1975). Estudios de Historia del Arte en la UIB y Comunicación Audiovisual en la Escuela de Arte y Diseño Vía Roma. Antes en TVE Baleares, Cadena SER Mallorca, Radioaktivitat, Mondo Sonoro Baleares, Youthing o IB3.

Sobre este blog de Cultura

"Cuando todo el mundo puede hablar y dar su opinión, la función del profesional es ofrecer su juicio de valor, dar una visión de la realidad desde un criterio personal y serio". O tratar seriamente la cultura popular y escribir para el gran público sobre la alta cultura.


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  • 03
    Octubre
    2014

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    Albaro Arizaleta (El columpio asesino): “El público agradece la aventura de nuestro viaje”

     


    El columpio asesino son una joya y son una corona. Un binomio feliz: personalidad y grandes canciones. Fascinaron desde que nacieron con su desasosiego emocional y musical. Como todo producto genuino, son más difíciles de lo que parecen y más comprensibles de lo que aparentan: amabilidad e intensidad son igualmente accesibles. El batería y voz, Albaro Arizaleta, responde al cuestionario.

    La banda de Pamplona viene a presentar su quinto disco, Ballenas muertas en San Sebastián, en el marco del Octopus Fest. Sopas mallorquinas sortea tres entradas, que ganarán las tres primeras personas que envíen un mail a sopasmallorquinas@gmail.com confesando qué tipo de seguidores del grupo son: entregados, rendidos o histéricos.

    Octopus Fest: El columpio asesino + Ceremoney + The Indian Summer + Nin Petit + Watermelons DJs + Capitán Groovy + Nyè + Island T-Shirt + Conejomanso. Es Gremi (Porgadors, 16, polígono Son Castelló), 23 h., 15 €.

     

    “EL PÚBLICO AGRADECE LA AVENTURA DE NUESTRO VIAJE”

    -Uno escucha Ballenas muertas en San Sebastián y piensa: “Este disco está pensado para el directo”.
    -Teníamos claro que queríamos un disco para defenderlo en directo. Y ahora, cuando vamos a salas después de un verano de festivales, es cuando empieza la época buena. Vienen a verte a ti y no a cien grupos más, y puedes tocar lo que te apetece en vez de hacer una especie de resumen de repertorio. De hecho, en salas tocamos todo el disco nuevo menos una canción.

    -¿Quiénes son las ballenas?
    -Es una metáfora de muchas cosas. Del final de un ciclo social, de una gran Europa y de nuestro mismo grupo. Es un fin de época y representa dos niveles de crisis: externo, del sistema, e interno, de nosotros como banda. No ha sido una grabación fácil.

    -¿Cuántas veces hay que escuchar el disco para captar todo lo que habéis metido en él?
    -Es un disco duro, pero lo quisimos así.

    -Lo digo por riqueza más que por dureza.
    -La primera escucha puede desconcertar, y por ello requiere de más tiempo. Aunque en producción es nuestro álbum más sencillo, minimalista, te puedes perder en él.

    -¿Existió la discusión “la gente va a querer más Toro”?
    -No. Queríamos este disco y no estábamos obsesionados con Toro. Sería un error hacer una copia. El rumbo estaba en otros objetivos.

    -Las letras poderosas son otro sello de El columpio asesino. Inevitable preguntarse por el método habitual: ¿llegan antes éstas o la música?
    -Normalmente siempre hay textos avanzados, aunque en general letras y músicas suelen ir parejos.

    -¿En El columpio asesino no se escriben canciones en un día soleado y feliz?
    -Sí, por supuesto. De hecho la grabación la hicimos durante tres meses en un lugar precioso, bucólico, aunque luego el entorno no se refleje en el disco.

    -Otro hecho llamativo: un grupo rompedor llegado desde una sociedad conservadora, la navarra.
    -Es que es una sociedad muy polarizada. Existe un lado muy conservador y su respuesta radical.

    -Me gusta preguntar a los grupos de fuerte personalidad si ésta es un plan premeditado o una creación inconsciente.
    -No hay plan, pero la idiosincrasia de la banda sí responde a nuestra naturaleza, a nuestra manera de entender la música. Es un poso de lo que hemos escuchado: rock radical vasco, Clash, Pixies, electrónica… Aunque al final hacemos lo que podemos, no lo que queremos.

    -¿En España tener personalidad se paga y en los países anglosajones se premia?
    -Es un arma de doble filo: es el gancho, la autenticidad, pero también puede generar rechazo. Lo mismo que con las personas.

    -¿Qué esperáis que os aporte meter una canción en una película con Mario Casas [la canción Toro fue incluida en la banda sonora de Tengo ganas de ti, protagonizada en 2012 por Casas]?
    -Fue anecdótico. No he visto la película, pero me han dicho que la canción sale muy de fondo. Sirvió para llegar a más público.

    -¿En qué se nota cuando un grupo gana cinco premios de la Música Independiente? ¿Trae más trabajo, un sueldo fijo? [el grupo se llevó los galardones a mejor producción, directo, canción de rock (Toro), álbum de rock y artista del año]. 
    -Hace que el nombre de la banda crezca: caché, entradas… Pero tal y como están las cosas en este país, no se nota tanto.

    -Jean Genet decía que la dificultad es la cortesía del autor con sus seguidores, en el sentido de que estaba seguro de su inteligencia. ¿Sois un grupo muy cortés?
    -Mucho. El público agradece la aventura de nuestro viaje, aunque asumimos que con cada disco hay gente que se descuelga.

    -Volviendo a Toro, habéis escrito una canción inmortal, vuestro Satisfaction para los Rolling Stones. ¿Cómo es el momento cuando uno se da cuenta de eso?
    -No existió ese momento. Toro fue algo que no buscamos. Simplemente apareció, nos lo encontramos. Nos pilló descolocados, no lo vimos venir. Nuestros amigos sí nos decían que era un gran tema, pero nosotros incluso estábamos pensando en quitar el estribillo final. Ha sido algo extraordinario no solo en España, sino en México y otros países, y aún dura. El toro sigue corneando.

     

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