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Blog Sexualidad - Silvia Esteve

Silvia Esteve

Sobre este blog de Mallorca

En este blog hablaremos sin tapujos sobre la sexualidad. Partimos de la base de que no debemos tener temas tabú y que podemos hablar de forma natural de todo.


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  • 19
    Julio
    2016

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    Iniciarse en el sexo anal

    Las experiencias en el sexo anal pueden ser algo desastrosas si no se está preparado. La primera penetración anal es algo más complicada que la vaginal y se requiere unos trucos previos.

    Como en cualquier situación, la paciencia es esencial y, aunque la primera vez pueda ser algo desconcertante, seguro que las siguientes te recompensan con creces. Las terminaciones nerviosas del ano no están situadas en balde.

    Iniciarse en el sexo anal

    Estimula la zona con un juguete anal

    Para mejorar la experiencia, puedes comenzar a explorar el ano con diferentes juguetes sexuales que lo estimulen y preparen.

    En concreto, los dildos o consoladores e incluso un huevo vibrador pueden ser grandes aliados que abran paso a toda la excitación posterior. Puedes elegir dildos de muchos tipos o acudir a vibradores o plugs anales que produzcan su propio movimiento.

    La manera de utilizarlos es cosa tuya, igual que el lugar que elijas para empezar a disfrutar del sexo anal.

    Muchos de estos juguetes cuentan con una base con ventosa que se adhiere a cualquier zona lisa en la que quieras utilizarlos. Con ello, es mucho más sencillo encontrar una posición cómoda para ti y disfrutar de las sensaciones.

    El tamaño importa (a veces)

    Para las primeras ocasiones, lo ideal es escoger un consolador de tamaño medio que no te incomode en exceso. Más tarde, puedes ir aumentando el tamaño de los dildos para seguir retando a tu cuerpo.

    Suele ser tentador escoger desde el inicio el pene más grande y grueso de la tienda, pero, si sufres en tu primera experiencia, no querrás volver a utilizarlos y te perderás todo el placer que pueden llevar a tu cuerpo. Los más grandes no entran en todos los orificios, al menos al comienzo.

    Por su parte, la forma del dildo se recomienda lo más similar posible a un pene real en los primeros usos. No obstante, no lo confundas con un dildo vaginal, puesto que éstos no cuentan con una base más amplia que impide que el ano absorba el juguete. También suelen tener una forma más redondeada para que el hombre alcance el punto P de la próstata.

    Los primeros pasos

    1. Aplica lubricante (a base de agua) al dildo para evitar molestias incómodas. El ano no tiene lubricación natural y, por ello, el lubricante es fundamental para disfrutar la experiencia. Mejor aplicar en exceso que quedarte corto.
    2. Deslízalo por todo tu cuerpo para notar su presencia y acostumbrarte a su tacto y tamaño. Poco a poco puedes ir introduciéndolo en el ano sin presionar en exceso ni buscar una penetración completa en el primer envite.
    3. Descubre cuál es el ritmo que mejor se adapta a tu cuerpo. Cada nueva penetración llegará más lejos y más rápido que la anterior. Lo bueno de un dildo es que nunca se cansa.
    4. Mientras estimulas tu ano, no olvides el clítoris, en el caso de la mujer, o el pene, en el del hombre. Son puntos clave en la búsqueda del orgasmo y completarán la relación sexual.
    5. Por último, recuerda lavar con agua tibia y jabón el juguete erótico para evitar infecciones posteriores.

    Siguiendo estos pasos, iniciarte en el sexo oral será una tarea de lo más placentera.

     

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