Blog 
Pantalla Grande
RSS - Blog de Alberto Frutos Díaz

El autor

Blog Pantalla Grande - Alberto Frutos Díaz

Alberto Frutos Díaz

Alberto Frutos, periodista. Amante del cine, la música y los libros. Director y presentador de 'A día de hoy', 'El Submarino' y 'Metrocine' en Metrópolis FM. Colaborador en diversos medios radiofónicos y escritos como experto en cine y series. El cine es el primer arte,...

Sobre este blog de Cine

Comentarios y críticas de los estrenos cinematográficos más importantes que se produzcan cada semana. Sirva este blog como acuarela donde, para gustos, los colores.


Archivo

  • 19
    Abril
    2013

    Comenta

    Comparte

    Twitea

    'Tierra prometida' - Ciencia ficción

    En estos tiempos que corren, o andan a paso de tortuga, uno ya no lo tiene muy claro, una película como 'Tierra prometida' suena a utopía. Ensalzar la bonda del ser humano, el proceso de cambio y conciencia personal de un ejecutivo ambicioso y perseverante en su búsqueda de comprar los terrenos, potenciales para la perforación, de unos humildes ganaderos que consiguen con sudor y lágrimas llegar a fin de mes, suena a cuento. El panfleto medioambiental es ligero e infantil, ejemplificado a la perfección en esa explicación para niños de primaria, literal, que ofrece el imposible personaje interpretado por John Krasinski, un contexto argumental que sirve como excusa para hablar de la transformación del 'monstruo' en 'héroe'. Nada nuevo bajo el sol pero, al menos, bien contado.

     
    'Tierra prometida', pese a caer en los tópicos más evidentes de este tipo de historias, a saber, discursos rimbonbantes, giros de guion final tan inverosímiles como efectivos o un personaje femenino desaprovechadísimo, algo aún más doloroso cuando es la maravillosa Rosemarie DeWitt la que lo interpreta, no es una mala película, ni muchísimo menos. Dirigida con oficio por Gus Van Sant, ese director capaz de lo mejor, lo peor y lo intrascendente, esta historia agradable y alejada de cualquier tipo de pretensión más allá de ofrecer al espectador un buen rato, se sigue con interés, se disfruta con prudencia, deja buen sabor de boca. Y gran parte de culpa la tiene su reparto. A los mencionados Krasinski y DeWitt, tan estupendos como siempre, se suman Frances McDormand y Hal Holbrook, dos seguros de calidad que, aunque sea en papeles muy secundarios, reparten carisma y presencia en cada plano. Y Matt Damon.
     
     
    Responsable del guion, a medias con el omnipresente Krasinski, y protagonista absoluto del film, el retirado agente Bourne continúa dando forma a una carrera más que estimable, combinación de blockbusters en potencia y proyectos más arrriesgados, con mayor o menor fortuna pero siempre con algún interés artístico. En otros parece pose pero en Damon, guste más o menos, parece una actitud real. Justo lo contrario que sucede con su personaje. Se agradecen, o al menos se valoran, películas optimistas, benevolentes con sus personajes, reivindicativas en el mensaje de continuar creyendo en la sociedad con los ojos cerrados. El problema reside en que, a día de hoy, los ojos están más que abiertos. En otro tiempo, en otro lugar, en otra situación, 'Tierra prometida' sería un bienintencionado drama para toda la familia, un amable alegato a favor de nuestras virtudes y, en menor medida, una clase de apoyo sobre la problemática medioambiental. Hoy, es pura ciencia ficción. Y puede que esa sea la dosis de dramatismo. O de pesimismo. O, peor, de realidad. 

     

    Denunciar
    Compartir en Twitter
    Compartir en Facebook