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Alberto Frutos Díaz

Alberto Frutos, periodista. Amante del cine, la música y los libros. Director y presentador de 'A día de hoy', 'El Submarino' y 'Metrocine' en Metrópolis FM. Colaborador en diversos medios radiofónicos y escritos como experto en cine y series. El cine es el primer arte,...

Sobre este blog de Cine

Comentarios y críticas de los estrenos cinematográficos más importantes que se produzcan cada semana. Sirva este blog como acuarela donde, para gustos, los colores.


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  • 17
    Agosto
    2012

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    'Rock of ages' - El peor de los casos

    De acuerdo, existía un alto porcentaje de posibilidades de que ‘Rock of ages’, adaptación cinematográfica de un exitoso musical, no funcionara y que su presumible reivindicación de la década ochentera no terminara de encontrar su lugar en el aquí y ahora. Sin embargo, observando su gran reparto y el listado de canciones icónicas, que no buenas, que guiarían el relato, uno albergaba una pequeña esperanza, aumentada por el cariño especial que un servidor tiene hacia los musicales de que la cosa no saliera tan mal. Nada, imposible, ni así. Nos encontramos, urge decirlo, ante una de las peores películas, esperaremos los meses que quedan para darle el primer lugar, de lo que llevamos de año, un desastre absoluto a todos los niveles posibles, un insulto al rock como género musical y movimiento generacional, como forma de vida, como lema tatuado en las venas, como motor de desenfreno, sexualidad, rabia, diversión y descontrol controlado. ¿Lo peor? Que los insoportables personajes que pueblan este engendro sin gracia, ni vida, ni sentido del espectáculo, se nos presentan como reflejo de las virtudes y esencias rockeras, algo que hace aún más ridículo el esperpento. Ver para creer.

    Entre todas las incógnitas que plantea ‘Rock of ages’, comenzando con la necesidad de su propia existencia, se eleva la razón incomprensible, más allá de los dólares conseguidos, de porque intérpretes de la talla de Bryan Cranston, Alec Baldwin, Paul Giamatti, Catherine Zeta – Jones o Tom Cruise, han accedido a participar en algo así. De todos ellos, solamente Cruise, brillante en su carismático Stacey Jaxx, parece estar disfrutando, nada que ver con el resto, desubicados en un guión terrible, con gestos de no entender muy bien qué hacer ni porque hacerlo, llegando al mayor de los ridículos, especialmente en lo que a Cranston y Baldwin se refiere. En cualquier caso, todos ellos parecen Marlon Brando al lado de la pareja protagonista, Julianne Hough y Diego Boneta, insípidos intérpretes que parecen haber sido elegidos de aquellos que se quedaron a las puertas de participar en ‘High School Musical’. Ellos, lo peor de la película, que ya es decir, se limitan a destrozar canciones que, ya de por sí, solamente funcionarían como placer culpable, nunca como motor dramático de una trama tan tópica y mal llevada como la que se nos cuenta.

    Parece increíble que Adam Shankman, mismo responsable de ‘Hairspray’, una de las mejores adaptaciones cinematográficas de un musical de los últimos años, sea el mismo que se pone detrás de las cámaras para ofrecer una dirección patosa, especialmente lamentable en unos números musicales destrozados en la sala de montaje por quien, suponemos, será su peor enemigo. Otra de las preguntas sin respuestas que ofrece este insulto a la música, al musical clásico y moderno, cuyo único mérito es mostrar lo peor de la música de los ochenta sin piedad alguna, convirtiendo lo que en algunos casos son buenas canciones en parodia pura, llegando a la vergüenza ajena en más de una ocasión, como explicar de otro modo los numeritos de Cruise cantando a unas posaderas o el dúo final de Baldwin y Russel Brand. En el mejor de los casos, ‘Rock of ages’, podría haber sido un espectáculo petardo con el que tararear y bailar con sonrisa cómplice y contagiosa. ¿Y en el peor? Lo que es.

     

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