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Mirades a Ciutat / Los límites de la tierra
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Blog Mirades a Ciutat / Los límites de la tierra - M Angel Moyà Juan

M Angel Moyà Juan

Com un viatger, que de sobte es reconeix en una fotografia. // A los lejos unos árboles, y el tiempo que bordea la realidad, y la moldea, y la envilece y exalta, y la construye.

Sobre este blog de Mallorca

Desde muy temprano las calles de Ciutat buscan un interlocutor, o un gesto que sea premonición de algún conocimiento. // La tierra, con la que se produce este intercambio en el que hay que ser consciente de los límites.


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  • 10
    Abril
    2013

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    Tu retorno

    El retorno a casa después de un viaje de varios días, por muy breve que haya sido, te deja en estado de alerta. Lo que ves a tu alrededor son imágenes reales a las que se superponen las de la ciudad que has dejado atrás y a la que quizás no volverás a ir nunca. En lo que guardas en el fondo de ti mismo hay un leve sabor de lo que has visto en Oporto: el sirimiri que parece una caricia de agua juguetona, el sabor del oporto en un bar a media tarde, el graznido de las gaviotas sobrevolando las barcazas, el agua bajando hacia el mar como si buscara un destino. Sales a la calle para ir al supermercado a comprar acelgas y pan, lo mínimo para comer hoy, y te fijas en las personas con las que te cruzas: una mujer hablando por teléfono, sentada en las escaleras laterales, al sol de la mañana; el vendedor de la Once, que espera en su cabina como si fuera un reclamo de supervivencia; la vendedora de periódicos, que te atiende con esa mezcla de frialdad y respeto que es una de las marcas de Ciutat. Los árboles del amor están en su momento cumbre del año, mientras que las calles muestran su condición de lugar para ir hacia algún lado, no su cualidad de depositarias de signos de ciudadanía. Pero todo es una consecuencia de lo que has dejado atrás. Viajar es ir vaciándose lentamente en los lugares que hemos conocido, en donde dejamos lo mejor que tenemos para no recuperarlo nunca más. Por eso los regresos son un choque de fidelidades: lo que vimos nos ha hecho más libres, pero también más contradictorios.

     

     

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