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Mirades a Ciutat / Los límites de la tierra
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Blog Mirades a Ciutat / Los límites de la tierra - M Angel Moyà Juan

M Angel Moyà Juan

Com un viatger, que de sobte es reconeix en una fotografia. // A los lejos unos árboles, y el tiempo que bordea la realidad, y la moldea, y la envilece y exalta, y la construye.

Sobre este blog de Mallorca

Desde muy temprano las calles de Ciutat buscan un interlocutor, o un gesto que sea premonición de algún conocimiento. // La tierra, con la que se produce este intercambio en el que hay que ser consciente de los límites.


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  • 26
    Marzo
    2013

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    Trufas

    Entras en el cine y todo se transfigura. La mirada se dispone a celebrar una historia de ficción que sirve para entender algo de lo que no sabes casi nada, o por lo menos para intentarlo. Esta vez es la historia de una cocinera que trabaja en El Elíseo, y para mí toda la película se resume en la escena en que el Presidente se acerca a la cocina para comentarle a la cocinera que ha oído que han llegado las trufas. Todo es mágico desde una simplicidad extrema: una rebanada de pan con lonchas de trufa, y el presidente sentado en un taburete con la cocinera al lado compartiendo una copa de vino. No siempre se saborea el placer de la ficción en una sala de cine, pero cuando se consigue nos sumergimos en una atmósfera que tarda unas horas en desvanecerse. Mi hija me comenta que en el cine sólo hay gente de mi edad, porque los jóvenes no pueden pagar la entrada, a pesar de que los lunes el precio es más bajo. Los espectadores parecemos náufragos de la crisis que aún podemos navegar sobre las dificultades y que podemos permitirnos el lujo de ir al cine de vez en cuando. Esas trufas simbólicas que podemos permitirnos son un bálsamo para la imaginación, porque en una sala de cine el alimento es una posibilidad virtual que podemos acoger en nuestra mente, aunque sea tan sólo durante un rato. Cuando salimos a la calle hace viento, hay poca gente ya, la sensación de haber asistido a una historia de disfrute y de pasión por la cocina se irá desvaneciendo poco a poco, pero algo queda de su aroma. Hay luces, hay sombras, hay movimiento y dedicación al movimiento: hacer cosas que se convierten en placer, por mucho que sea puntual, sobre un lienzo en el que se refleja la discontinuidad de lo que vivimos.

    Motivo: La cocinera del presidente, de Christian Vincent 

     

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