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Mirades a Ciutat / Los límites de la tierra
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Blog Mirades a Ciutat / Los límites de la tierra - M Angel Moyà Juan

M Angel Moyà Juan

Com un viatger, que de sobte es reconeix en una fotografia. // A los lejos unos árboles, y el tiempo que bordea la realidad, y la moldea, y la envilece y exalta, y la construye.

Sobre este blog de Mallorca

Desde muy temprano las calles de Ciutat buscan un interlocutor, o un gesto que sea premonición de algún conocimiento. // La tierra, con la que se produce este intercambio en el que hay que ser consciente de los límites.


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  • 15
    Septiembre
    2013

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    Pedro Sureda

    En mi infancia veía a Pedro Sureda por Sa Cabaneta con su porte de sabio despistado pero muy atento a lo que casi nadie a su alrededor era capaz de percibir: el paisaje que formaba parte de nosotros mismos y que justamente por esto no nos llamaba la atención. Qué difícil es darse cuenta de que vivimos entre un sinfín de  colores, calles, árboles y personas cuya existencia contribuye a que acabemos siendo lo que somos y, además, viajeros en el tiempo. Uno no lo sabe hasta que se congregan todos estos ingredientes a su alrededor, de golpe, un día concreto que cada cual ha de saber identificar, y que nos revela con claridad que somos lo que nos rodea. Ningún elemento del conjunto puede ser mentalmente aislado de los demás sin que pierda su valor, y en esto Pedro Sureda aplicaba su capacidad de ensimismamiento para resaltar lo esencial de su mundo. La pintura es pensamiento intuitivo, una manera de mirar que va a la búsqueda de una concentración de sentimientos que se abrazan con la vida despojada de utilitarismo. En el óleo titulado Sa Cabaneta, no es el pueblo lo que vemos sino el paisaje despojado de cualquier adorno excesivo: unas flores en primer término, una casa, unos cipreses más allá, la garriga, un mar apenas entrevisto, y el cielo que no es azul sino de un amarillo que habla de la imaginación más que de la realidad. Sa Cabaneta no deja de ser lo que es, pero se convierte en un pueblo que forma parte del Mundo, no sólo de nuestra mirada. En uno de sus dibujos se ve a un perro con el hocico levantado hacia una mariposa. Son sólo unos trazos que dejan la firma de una sencillez que se comprime al máximo para resaltar un instante de vida. 

     

     

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