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Mirades a Ciutat / Los límites de la tierra
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Blog Mirades a Ciutat / Los límites de la tierra - M Angel Moyà Juan

M Angel Moyà Juan

Com un viatger, que de sobte es reconeix en una fotografia. // A los lejos unos árboles, y el tiempo que bordea la realidad, y la moldea, y la envilece y exalta, y la construye.

Sobre este blog de Mallorca

Desde muy temprano las calles de Ciutat buscan un interlocutor, o un gesto que sea premonición de algún conocimiento. // La tierra, con la que se produce este intercambio en el que hay que ser consciente de los límites.


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  • 06
    Marzo
    2013

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    Maletas de emigrante

    En el vestíbulo de un hotel veo dos maletas que me han hecho recordar las maletas de los emigrantes de hace 50 años. Yo las había visto en mi infancia, cuando una familia del pueblo se fue a Alemania. Primero se fueron el padre y el hijo mayor, y después la madre y los tres hijos restantes: una niña, de unos diez o doce años, y dos niños mellizos, que eran amigos míos, y que tenían siete u ocho años, como yo. Habían sacado las maletas de casa, y ellos estaban al lado, esperando a que alguien viniera a recogerlos en coche. A mí me dio mucha pena que mis amigos Pepe y Nicolás se fueran, y me escondí en casa después de despedirme de ellos agitando la mano levantada, porque no quería verlos marchar de la calle en la que habían vivido y en la que habíamos compartido nuestros juegos infantiles y una incipiente amistad. Hoy, en el vestíbulo del hotel, he visto dos maletas y he recordado aquéllas por una asociación mental, y me han parecido semejantes, a pesar de que el recuerdo me transporte a un momento de mi vida que se pierde en un pasado casi legendario, y que quizás esté aquejado de todas las imperfecciones de los viejos recuerdos. Pero entre aquellas maletas y éstas hay un eslabón que las enlaza, que no son mis maletas de estudiante, que también eran de cartón, y muy difíciles de llevar, sino las maletas de una fotografía de Xavier Miserachs, en la que se ve a una familia que llega a Barcelona. Son tres personas: el padre, la madre y el hijo. El padre lleva una maleta sobre los hombros, y una prenda de abrigo en el brazo izquierdo; el hijo lleva una maleta y una caja de cartón, y el esfuerzo de tener que cargar con tanto peso lo compensa con el amparo de su juventud; la mujer lleva una bolsa grande y una chaqueta en el brazo izquierdo, pegado al abdomen. La fotografía proyecta una tremenda tristeza, y para mí en especial sobre todo por la subjetividad que le otorgo, porque mi padre se parecía al hombre que camina con la maleta sobre los hombros, que hubiera podido ser él. La función de la maleta ha ido cambiando mucho en nuestras vidas, porque ha pasado de ser un objeto que se utilizaba muy de vez en cuando, o incluso casi nunca, a ser uno de los objetos que están siempre a mano, pero con la ventaja de que ahora tienen ruedas para que se deslicen fácilmente por los aeropuertos. Pero aquellas maletas de antes simbolizan una necesidad absoluta, cuando había que ir lejos a ganarse la vida. Y ahora vuelve a ocurrir lo mismo, y surgen de nuevo, aunque de refilón, aquellas pesadas maletas de aristas reforzadas, que al ponérselas sobre los hombros parecían la premonición de un castigo o de una responsabilidad muy grande, algo así como un límite o una queja sofocada por los que no tienen escrúpulos, que con frecuencia son los poderosos, que por supuesto no suelen llevar maletas porque depositan su carga en los demás, impunemente.

    Motivo: Dos maletas en la acera, justo enfrente de un hotel. Recuerdo de la emigración de la familia Moreno Salmerón, en 1961, a Alemania.

     

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