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Mirades a Ciutat / Los límites de la tierra
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Blog Mirades a Ciutat / Los límites de la tierra - M Angel Moyà Juan

M Angel Moyà Juan

Com un viatger, que de sobte es reconeix en una fotografia. // A los lejos unos árboles, y el tiempo que bordea la realidad, y la moldea, y la envilece y exalta, y la construye.

Sobre este blog de Mallorca

Desde muy temprano las calles de Ciutat buscan un interlocutor, o un gesto que sea premonición de algún conocimiento. // La tierra, con la que se produce este intercambio en el que hay que ser consciente de los límites.


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  • 06
    Agosto
    2013

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    Los árboles en el camino entre Ciutat y Pollença

    Al salir de Ciutat los árboles son una referencia del camino, aunque en la autovía sólo sean fugaces compañías. Los veinticinco plátanos de la carretera vieja de Inca, a la salida de Sa Cabaneta, han visto su soledad enturbiada –y buena parte de la magia que han ejercido siempre sobre mí- por unos grandes almacenes recién inaugurados. Cuando salía de mi pueblo, en la infancia, casi siempre en el asiento de detrás de la moto Guzzi de mi padre, la hilera majestuosa de plátanos me inundaba los ojos de una venturosa carga de imágenes que ahora, retrospectivamente, veo que eran de plenitud. Pero yendo por la autovía estos árboles no se pueden ver, ya que la vista abarca un territorio más extenso -amarillo en verano- en las faldas de la iglesia de Sant Marçal. Hacia Santa María hay muchos pinos. Los que se quemaron en las lomas que marcan el límite de Ses Clotes se van regenerando poco a poco. Hacia el Pla abundan los almendros, esos esforzados supervivientes de la llanura, y de vez en cuando hay algún plátano, y algún roble si nos desviamos por la carretera general. Más allá hay cipreses que marcan la senda que conduce a algunas casas, pero lo que más se ve es la chimenea de la central eléctrica de Alcudia, cuyo humo vertical denunciaba esta mañana la ausencia de viento. Los árboles están siempre en nuestras vidas, nos acompañan en los viajes cortos y en los largos, y contribuyen a contrastar nuestra vida con el entorno. Cómo sería este pino, o este almendro, hace veinte o treinta años, a veces me pregunto. Al llegar a Pollença me fijo detenidamente en el tronco de un plátano de la calle que me lleva a la Plaça Major. Está lleno de marcas, de pequeñas hendiduras, de relieves de tiempo y de historia.

     

     

    Motivo: Viaje a Pollença para asistir a la conversación entre John Lee Anderson y Emiliano Monge

     

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